2 octubre, 2026

Trump calificó de “victoria” la retirada de las tropas estadounidenses de Irak tras 12 años de misión

El Pentágono confirmó la salida de los últimos efectivos desde la base de Irbil, en el norte del país, en cumplimiento del acuerdo entre Bagdad y Washington. Estados Unidos mantendrá tareas específicas de capacitación y cooperación de inteligencia con sus socios iraquíes.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró este miércoles la retirada completa de las tropas estadounidenses de Irak y definió el repliegue como una “victoria decisiva” para Washington, luego de 12 años de misión militar contra el grupo Estado Islámico (ISIS).

El mandatario describió la intervención estadounidense en Irak como una “excursión muy costosa al infierno” y sostuvo que el retiro de los efectivos se realizó de manera ordenada.

Los últimos militares estadounidenses abandonaron una base aérea ubicada en Irbil, en el norte de Irak, como parte del acuerdo alcanzado previamente entre Bagdad y Washington. El pacto había establecido el 30 de septiembre como fecha límite para completar la retirada.

A través de una publicación en su red social Truth Social, Trump afirmó: “Este día es una victoria para Estados Unidos, una victoria para Irak y una victoria decisiva sobre ISIS”.

El presidente vinculó el cierre de la misión con la decisión que tomó de poner fin a la presencia militar estadounidense en territorio iraquí.

“Tenía la opción de quedarme o de irme, y sentí que, sin duda, había llegado el momento de que Estados Unidos volviera a casa”, sostuvo Trump.

Además, elogió al jefe del gobierno iraquí y afirmó que Irak cuenta actualmente con un primer ministro “maravilloso”.

Trump cuestionó la decisión de invadir Irak en 2003

En una de sus declaraciones más extensas sobre los antecedentes de la intervención estadounidense, Trump también apuntó contra las decisiones que llevaron a Washington a invadir Irak en 2003 para derrocar a Saddam Hussein.

“Ha pasado mucho tiempo, con una toma de decisiones muy mala que nos involucró en este pantano en primer lugar, pero pronto, eso será parte de la Historia”, escribió el mandatario.

Las declaraciones se produjeron además mientras la decisión tomada por Trump este año de iniciar la guerra con Irán es comparada con la intervención en Irak debido a los cuestionamientos sobre la definición de la misión y sus objetivos.

El conflicto con Irán se aproxima actualmente a su séptimo mes.

El Pentágono confirmó la salida de la base de Irbil

El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, confirmó mediante un comunicado que las tropas y el equipamiento militar estadounidenses completaron una “salida ordenada” de la base aérea de Irbil, ubicada en la región kurda semiautónoma del norte de Irak.

Parnell sostuvo que el repliegue representa un nuevo punto en la evolución de la presencia estadounidense en el país y señaló que la campaña desarrollada durante 12 años permitió derrotar a ISIS como amenaza militar organizada en Irak y en el resto de la región.

Según el funcionario, la retirada implica además el paso de una misión de coalición desarrollada en un contexto de guerra hacia un esquema de seguridad dirigido por las propias autoridades iraquíes.

El nuevo escenario estará respaldado por una relación bilateral de seguridad considerada más convencional.

Sin embargo, Estados Unidos no abandonará por completo la cooperación con Irak. Parnell precisó que las fuerzas estadounidenses continuarán proporcionando capacitación específica y apoyo de inteligencia a sus socios iraquíes.

Irak reivindicó una nueva etapa tras la salida estadounidense

El primer ministro de Irak, Ali al Zaidi, encabezó la ceremonia de entrega y presentó la retirada de las tropas estadounidenses como el comienzo de una nueva etapa para el país.

El funcionario sostuvo que esta fase estará marcada por la soberanía de Irak, el fortalecimiento de sus instituciones, la preparación de sus fuerzas de seguridad, la unidad en la toma de decisiones y el establecimiento de alianzas equilibradas con sus países aliados.

Al Zaidi también afirmó que las fuerzas de seguridad iraquíes continuarán enfrentando al Estado Islámico.

Además, aseguró que su gobierno trabajará para garantizar que los grupos armados que no pertenecen al Estado dejen de portar armas.

El repliegue había sido acordado dos años atrás entre Bagdad y Washington. Durante el año pasado, las tropas estadounidenses ya habían abandonado bases ubicadas en la mayoría de las regiones iraquíes.

Sin embargo, cientos de efectivos permanecieron en la región kurda del norte, donde las instalaciones militares estadounidenses fueron atacadas en reiteradas oportunidades desde que Estados Unidos e Israel iniciaron su guerra contra Irán el 28 de febrero.

La retirada ocurre en medio de la guerra entre Estados Unidos e Irán

El retiro de las tropas estadounidenses se produce mientras continúa el conflicto entre Washington y Teherán, una guerra cuyos efectos también alcanzaron en distintos momentos el territorio iraquí.

En ese contexto, milicias respaldadas por Irán realizaron ataques contra tropas estadounidenses, mientras que Washington respondió con operaciones contra posiciones vinculadas con esos grupos.

El Ministerio de Peshmerga del gobierno regional kurdo señaló que la región había sufrido más de mil ataques con drones y misiles balísticos durante el reciente conflicto entre Estados Unidos e Irán.

En un comunicado, el organismo expresó preocupación por la salida estadounidense y advirtió sobre las consecuencias que podría tener el retiro de las tropas en el actual contexto regional.

“La salida de Estados Unidos de la región del Kurdistán en estas complejas circunstancias regionales, sin la provisión de un sistema de defensa, es motivo de preocupación”, señaló el Ministerio de Peshmerga.

Uno de los principales puntos de inquietud para las autoridades kurdas está relacionado con el retiro de los sistemas de defensa aérea estadounidenses.

Las milicias aliadas de Irán celebraron la retirada

Mientras las autoridades kurdas expresaron preocupación por el repliegue, los grupos iraquíes aliados de Irán celebraron la salida de las fuerzas estadounidenses.

Abu Mujahid al Assaf, funcionario de seguridad de la poderosa milicia Kataib Hezbollah, calificó el retiro como un paso hacia la soberanía plena de Irak.

“La expulsión de las fuerzas de ocupación, derrotadas, de la tierra de Irak es el comienzo de la plena soberanía”, afirmó.

Al Assaf también dirigió una advertencia al primer ministro Al Zaidi y a su gobierno para que no lleven adelante “planes estadounidenses”.

Además, amenazó con que cualquier gobierno que no trabaje en beneficio de la población será derrocado “por todos los medios”.

Por su parte, la Resistencia Islámica en Irak, una organización que agrupa a distintas milicias respaldadas por Irán, aseguró en un comunicado que las negociaciones con el gobierno sobre la regulación de las armas no habían alcanzado un acuerdo.

El grupo sostuvo que no está “sujeto a ningún cronograma o pacto” anunciado por el gobierno o por cualquier entidad política.

Al mismo tiempo, manifestó estar dispuesto a participar de “cualquier diálogo que garantice la soberanía y la dignidad de Irak”.

El desarme de las milicias quedó postergado hasta 2027

La salida estadounidense había estado vinculada inicialmente con otro compromiso planteado por el gobierno iraquí: el desarme de los grupos armados que no forman parte del Estado.

La fecha límite del 30 de septiembre había sido asociada originalmente al cumplimiento de esa medida.

Sin embargo, mientras algunas milicias de menor peso aceptaron entregar sus armas, los grupos más poderosos vinculados con Irán rechazaron esa posibilidad o establecieron condiciones que el gobierno iraquí difícilmente podría cumplir.

Ante ese escenario, Al Zaidi decidió finalmente postergar el plazo.

Semanas atrás, el primer ministro había declarado al diario The New York Times que la fecha límite para completar el desarme de las milicias había sido extendida hasta junio de 2027.

Los efectos concretos de la retirada estadounidense podrían no resultar visibles de manera inmediata, especialmente porque la presencia militar de Washington ya se había reducido progresivamente durante los últimos años.

Aun así, funcionarios de la región kurda de Irak mantienen su preocupación por la salida de las tropas estadounidenses, principalmente debido al retiro de los sistemas de defensa aérea que habían acompañado la presencia militar de Estados Unidos.