2 octubre, 2026

Rafael Grossi se mantiene en carrera por la Secretaría General de la ONU y quedó entre los tres favoritos

El diplomático argentino consiguió siete votos favorables en una nueva ronda informal del Consejo de Seguridad y terminó tercero, detrás de Carolyn Rodrigues-Birkett y Rebeca Grynspan. En septiembre, los cinco miembros permanentes definirán sus posiciones y podrían marcar el rumbo de la elección.

El diplomático argentino Rafael Grossi quedó nuevamente entre los principales candidatos para convertirse en el próximo secretario general de las Naciones Unidas (ONU), luego de una nueva votación informal realizada por el Consejo de Seguridad.

La consulta, que se desarrolló este viernes a puertas cerradas y de manera confidencial en Nueva York, no tenía como objetivo definir un ganador. Sin embargo, los resultados permiten medir el nivel de respaldo que mantiene cada postulante y sus posibilidades de continuar en carrera para ocupar la conducción del organismo a partir de 2027.

Grossi obtuvo siete votos a favor, seis en contra y dos abstenciones, resultado que lo ubicó en el tercer lugar. La primera posición quedó para la exministra de Asuntos Exteriores de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, mientras que la segunda fue para la exvicepresidenta de Costa Rica, Rebeca Grynspan.

Rodrigues-Birkett consiguió ocho votos favorables, tres negativos y cuatro integrantes del Consejo optaron por no expresar una opinión. Grynspan, en tanto, recibió siete respaldos, cuatro votos en contra y cuatro abstenciones.

Los resultados funcionan como un indicador de la competencia, aunque todavía no permiten determinar quién será finalmente elegido. En esta etapa, los 15 integrantes del Consejo de Seguridad —cinco permanentes y diez rotativos— votaron utilizando una misma boleta, por lo que aún no puede conocerse si alguno de los países con poder de veto está dispuesto a bloquear a alguno de los candidatos.

Cuándo será la próxima votación por la Secretaría General de la ONU

La próxima instancia está prevista para mediados de septiembre, cerca del inicio de la Asamblea General de Naciones Unidas. En esa oportunidad, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— utilizarán una papeleta de otro color para expresar sus posiciones.

Una objeción de cualquiera de ellos equivale, en la práctica, a un veto y puede dejar fuera de la competencia a un candidato.

Para que un postulante sea recomendado por el Consejo de Seguridad necesita obtener al menos nueve votos favorables y, al mismo tiempo, no recibir el veto de ninguno de los cinco miembros permanentes.

Una vez que el Consejo de Seguridad defina a su candidato, el nombre será enviado a la Asamblea General de la ONU, que deberá aprobar formalmente la designación.

De todos modos, la paridad registrada entre los principales postulantes alimenta la posibilidad de que la definición se extienda durante algunos meses más.

Grossi había quedado tercero en la primera ronda

La actual posición de Grossi mantiene la tendencia observada en la primera ronda de consultas, realizada el 30 de julio.

En aquella oportunidad, Grynspan había conseguido el mayor respaldo, con 10 votos favorables, seguida por Rodrigues-Birkett, con nueve, mientras que Grossi había obtenido siete.

La competencia cuenta actualmente con ocho aspirantes, cinco mujeres y tres hombres, con una importante presencia de candidatos de América Latina y el Caribe.

Además de Grossi, Rodrigues-Birkett y Grynspan, participan la expresidenta chilena Michelle Bachelet, la exfuncionaria ecuatoriana María Fernanda Espinosa, la diplomática ecuatoriana Ivonne A-Baki, el ugandés Olara Otunnu y el expresidente de Senegal Macky Sall.

Un escenario abierto para suceder a António Guterres

La elección se desarrolla en un contexto complejo para Naciones Unidas, marcado por las diferencias entre las principales potencias, el debilitamiento del multilateralismo y las dificultades financieras que atraviesa la organización.

En paralelo, existe una creciente presión para que, por primera vez en los 80 años de historia de la ONU, una mujer llegue a la Secretaría General y para que el cargo sea ocupado por una figura proveniente de América Latina y el Caribe.

El actual secretario general, el portugués António Guterres, finalizará su segundo mandato de cinco años el 31 de diciembre de 2026. Por eso, a partir del próximo año Naciones Unidas deberá contar con un nuevo titular.

La carrera continúa abierta y Grossi, con siete votos favorables en la última consulta, permanece entre los principales nombres con posibilidades de llegar a la definición.