17 agosto, 2026

El trasfondo del recambio en la Jefatura de Gabinete: tensiones internas por la despedida de Adorni y la agenda inicial de Santilli

En los pasillos de la Casa Rosada se respiraba una atmósfera de renovación tras la primera rueda de prensa ofrecida por el flamante vocero presidencial, Adrián Ravier. Diversos funcionarios manifestaban con convicción que se iniciaba una etapa inédita en la gestión de gobierno, confiando en que el alejamiento de Manuel Adorni y los movimientos de piezas preexistentes en la estructura —como los de Diego Santilli e Ignacio Devitt— dinamizarían la administración.

La jornada vespertina trastocó esa percepción cuando el presidente Javier Milei insistió en reivindicar públicamente al saliente jefe de Gabinete, generando estupefacción en el resto de los ministros.

El asombro del gabinete se produjo cuando el primer mandatario protagonizó un prolongado y afectuoso abrazo junto a Adorni y Santilli en pleno Salón Blanco. La escena, captada por las cámaras que transmitían el acto institucional a todo el territorio nacional, se desenvolvió a escasa distancia de los ministros y de los mandatarios provinciales que habían asistido para convalidar la asunción de Santilli y que mantenían un prolongado rechazo hacia la permanencia del exvocero en el Gobierno.

Previo a la ceremonia, el desplazado ministro coordinador permaneció durante varias horas en la sede gubernamental, desde el mediodía hasta pasadas las 18. Durante ese lapso, mantuvo una sesión de trabajo con su sucesor y también fue recibido por Milei en el despacho presidencial, un encuentro que no figuraba en la agenda oficial de la mañana y que generó dudas sobre si el funcionario renunciante se presentaría en Balcarce 50.

La jura en el Salón Blanco instaló un clima de desconcierto generalizado. En el entorno de la sede de Gobierno nadie hallaba explicaciones certeras sobre el ademán del jefe de Estado, quien propició de forma directa la intervención de Adorni y lo estrechó en un abrazo de diez segundos que provocó incomodidad entre los asistentes presenciales y los televidentes. El episodio cobró especial relevancia por ocurrir un día después de conocerse un audio enviado por Adorni al contratista de Indio Cuá, Matías Tabar, ofreciéndole respaldo antes de su comparecencia judicial, y a veinticuatro horas de que Laura Schiuma, funcionaria del área de comunicación, testificara ante el fiscal Gerardo Pollicita haberle provisto su tarjeta de crédito personal al exjefe de Gabinete para adquirir un monitor de alta gama por un valor superior a los $2,1 millones, fondos que luego le fueron restituidos en efectivo.

Versiones cruzadas y el inicio de la actividad oficial

Mientras que un referente cercano al Presidente tildó el hecho de insólito, en otros despachos oficiales intentaron restarle trascendencia bajo el argumento de que la etapa de Adorni ya concluyó. De hecho, el propio Ravier evitó centrar la atención en su predecesor durante su debut ante la prensa. No obstante, la postura del mandatario colisiona con estas intenciones, dado que intentó retenerlo en el esquema estatal más allá de las recomendaciones de sus asesores.

Dentro del espacio oficialista surgieron diversas interpretaciones: algunos sugirieron que Milei busca evitar el costo político de reconocer un equívoco en su defensa pública de Adorni, en tanto la oposición atribuyó el respaldo a una necesidad de garantizar el silencio del exfuncionario sobre asuntos reservados del Ejecutivo. Desde el círculo íntimo presidencial, en cambio, justificaron la actitud bajo razones estrictamente afectivas y de separación entre los vínculos personales y la praxis política, a pesar de haberlo incluido en una ceremonia institucional de magnitud.

Adorni abandonó Balcarce 50 al caer la noche a bordo de un rodado oficial, bastante después de concluida la jura y en medio de temores internos de que se difundieran imágenes conjuntas en redes. A partir de allí, los equipos de la Jefatura de Gabinete y de Comunicación se abocaron a planificar la continuidad de la gestión.

Por su parte, Diego Santilli comenzó sus tareas prioritarias mediante entrevistas en medios de comunicación y el diseño de próximos encuentros con mandatarios provinciales. La meta de su agenda se enfoca en cosechar respaldos para implementar la reforma política y suprimir las elecciones primarias (PASO). Los pormenores de dichas tratativas se terminarán de moldear en una reunión clave programada para hoy.

El nuevo ministro coordinador se integrará al encuentro matutino que encabezarán Javier y Karina Milei con legisladores oficialistas, coordinados por Patricia Bullrich en el Senado y Martín Menem en la Cámara de Diputados. Dicho cónclave busca proyectar una imagen de cohesión y fortaleza institucional tras la crisis interna y delinear la estrategia para las próximas discusiones legislativas. Este nuevo rol servirá además como plataforma para el proyecto electoral de Santilli de cara a las elecciones para la Gobernación de la Provincia el próximo año; un objetivo que planeaba estructurar desde el Ministerio del Interior pero que ahora su equipo técnico asume bajo este nuevo esquema de exposición. Aunque el funcionario evitará las declaraciones de tinte proselitista en lo inmediato, en su entorno confirman que se mantiene el acuerdo para que sea el postulante apoyado por Karina Milei para competir por la sucesión de Axel Kicillof.