17 agosto, 2026

El Gobierno supedita un eventual acuerdo con el PRO en la Ciudad a la definición de la interna entre Jorge y Mauricio Macri

Desde la Casa Rosada consideran que las diferencias entre Jorge y Mauricio Macri dificultan avanzar en una negociación electoral en la Ciudad de Buenos Aires. Mientras tanto, La Libertad Avanza asegura que continuará fortaleciendo su estructura porteña y cuestiona la estrategia política del PRO.

Desde el entorno de La Libertad Avanza (LLA) sostienen que cualquier conversación para construir un acuerdo electoral con el PRO en la Ciudad de Buenos Aires dependerá, primero, de que el partido fundado por Mauricio Macri resuelva su situación interna. En el oficialismo nacional aseguran que las diferencias entre Jorge y Mauricio Macri generan incertidumbre sobre quién tiene hoy el liderazgo de las decisiones políticas dentro del espacio.

«Los primos andan con quilombos. No sabemos con quién tenemos que hablar», expresó una fuente libertaria al describir el escenario que observan dentro del PRO porteño. Aunque en los últimos meses hubo un cambio de postura respecto de la posibilidad de alcanzar un entendimiento con el partido amarillo en su principal distrito, desde el Gobierno remarcan que las negociaciones permanecerán en pausa hasta que exista un panorama más claro.

En la Casa Rosada consideran que el vínculo entre Jorge y Mauricio Macri atraviesa un momento de tensión, situación que, según afirman, complica los canales de diálogo para una eventual alianza con vistas a las próximas elecciones. «¿Con quién hay que cerrar? No estoy tan seguro de que Mauricio quiera que el candidato sea Jorge», señalaron desde Balcarce 50.

Las declaraciones hacen referencia a la decisión del actual jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, de buscar la reelección. El mandatario ya manifestó públicamente su intención de continuar al frente de la Ciudad y aseguró que aspira a completar un nuevo período de gestión.

En ese contexto, las diferencias entre ambos referentes del PRO, que según distintas versiones se profundizaron en el último tiempo, también impactan en la estrategia electoral que proyecta La Libertad Avanza de cara a 2027.

Sin embargo, dentro del PRO relativizan esa interpretación y consideran prematuro discutir posibles alianzas. Además, rechazan que exista una crisis interna de la magnitud que describen los libertarios y sostienen que esos argumentos funcionan como una excusa para postergar cualquier definición.

«Lo que hacen es patear el tema para adelante», afirmó un dirigente cercano a Mauricio Macri. Al mismo tiempo, aclaró que la relación entre ambos dirigentes nunca fue particularmente estrecha. «Mauricio y Jorge nunca fueron muy cercanos. Hay buena onda, pero Jorge no integró la mesa chica de Mauricio. No hubo ningún cambio en la relación», explicó.

Desde el Gobierno nacional también indicaron que cualquier decisión estará condicionada por el sistema electoral que finalmente se adopte, especialmente en relación con el futuro de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

En paralelo, dirigentes libertarios aseguran que cuentan con una estrategia preparada para disputar el control político de la Ciudad de Buenos Aires si la presidenta de La Libertad Avanza, Karina Milei, da la autorización para avanzar.

«Tenemos todo por ganar. A diferencia de ellos, que son los que tienen que esforzarse por conservar la Ciudad», sostuvo uno de los referentes del espacio.

Otra fuente vinculada al armado político porteño remarcó que el oficialismo nacional no modificará su hoja de ruta por la situación interna del PRO. «No nos vamos a dar de baja. El problema del PRO lo tienen que resolver ellos. Nosotros vamos a seguir marcando agenda, fortaleciendo al espacio y pensando en la Ciudad», afirmó.

Actualmente, en el oficialismo observan que el presidente Javier Milei mantiene una relación política más cercana con Jorge Macri que con Mauricio Macri, a quien cuestionó en varias de sus últimas intervenciones públicas. De todos modos, tanto en el PRO como en La Libertad Avanza descartan por ahora un acercamiento entre ambos dirigentes.

En ese escenario, la competencia ya no pasa únicamente por una posible alianza electoral. En el espacio libertario entienden que existe una disputa por representar al electorado de centroderecha y cuestionan que el PRO intente adoptar parte del discurso impulsado por el oficialismo nacional.

Una de las voces más críticas es la de Pilar Ramírez, presidenta del bloque libertario en la Legislatura porteña y referente cercana a Karina Milei. La dirigente sostiene que Jorge Macri incorporó medidas y mensajes similares a los promovidos por La Libertad Avanza para endurecer su perfil político.

Durante una de las últimas sesiones legislativas, Ramírez afirmó: «Tengo que reconocer que algunas cosas escucharon o copiaron. No tanto como desde La Libertad Avanza hubiéramos querido».

Dentro del espacio libertario también consideran que la vicejefa de Gobierno porteño, Clara Muzzio, replicó de manera «exagerada» el discurso oficialista nacional. Sus recientes cuestionamientos al Programa Nacional de Educación Sexual Integral (ESI), vigente en todas las escuelas del país, generaron una amplia repercusión política y mediática.

No obstante, esas declaraciones también despertaron diferencias dentro del propio Gobierno nacional. Fuentes oficiales aclararon que la postura de La Libertad Avanza no apunta a cuestionar la existencia de la ESI, sino el uso político que, según sostienen, se hizo del programa en determinados ámbitos educativos.

«Todo lo que hacen es sobregirado y exagerado. Quedan desubicados. Nosotros no estamos en contra de lo que implica la ESI porque sabemos que previene abusos y educa, solo de su uso político», señalaron desde la administración nacional.

En el mismo sentido, un dirigente libertario cerró con una crítica dirigida al PRO al sostener que los votantes prefieren la propuesta original antes que una versión similar. «La gente prefiere el original. ¿Para qué quedarse con la copia? Las fotocopias no garpan más», ironizó.