La Casa Militar asumirá de manera integral las tareas de seguridad de la Quinta de Olivos y de las residencias transitorias del Presidente y su familia. El traspaso de responsabilidades y bienes deberá completarse en un plazo máximo de 60 días.
El Gobierno dispuso una modificación en el esquema de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos. A partir de la nueva medida, la Casa Militar asumirá de manera integral las funciones vinculadas con la seguridad de la Quinta de Olivos y de las residencias transitorias utilizadas por el Presidente de la Nación y su familia.
Como parte de la reorganización, el Ejecutivo resolvió desvincular a 12 integrantes del personal civil que cumplían funciones en la residencia y reubicar al resto de la dotación en otras dependencias estatales, entre ellas la Casa Rosada.
Según explicó el Gobierno a través de un comunicado oficial, la decisión apunta a “fortalecer la seguridad y al mismo tiempo facilitar los procesos administrativos internos”.
El traspaso de las responsabilidades y de los bienes de la Quinta Presidencial de Olivos hacia la Casa Militar deberá concretarse en un plazo máximo de 60 días.
De acuerdo con la explicación oficial, la modificación responde a la “necesidad de elevar los estándares de eficiencia y seguridad del Presidente y de su entorno”, en un contexto marcado por la escalada de la inseguridad a nivel global y por la próxima visita del papa León XIV a la Argentina.
El Gobierno señaló que la llegada del pontífice implicará un importante movimiento de personal externo para llevar adelante las obras y brindar los servicios necesarios para acondicionar los espacios destinados a la visita oficial.
Qué cambios habrá en la Quinta de Olivos
La reorganización también contempla la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, organismo que hasta ahora concentraba distintas funciones relacionadas con el funcionamiento de la residencia.
El nuevo esquema establece una separación entre las tareas de seguridad, administración y control. Según indicó el Ejecutivo, esta división permitirá reducir tanto la estructura formal como la cantidad de personal que permanece en la Quinta de Olivos.
El cambio implica, de esta manera, una modificación en la forma en que se distribuyen las responsabilidades dentro de la residencia presidencial, con la Casa Militar como organismo encargado de asumir integralmente las tareas de seguridad.
Más atribuciones para la Casa Militar
Con esta reorganización, la Casa Militar, que depende de la Secretaría General de la Presidencia, incorporará mayores competencias vinculadas con la protección del Presidente y de su entorno.
El alcance de estas funciones no se limitará a la Quinta de Olivos. La Casa Militar tendrá responsabilidades relacionadas con la seguridad presidencial en las inmediaciones de la Casa Rosada y en los distintos lugares donde se encuentre Javier Milei, tanto dentro del territorio argentino como durante sus actividades en el exterior.
El Gobierno plantea que la modificación permitirá concentrar las funciones de seguridad presidencial bajo un mismo organismo y, al mismo tiempo, avanzar con una estructura administrativa más reducida.
El proceso de transferencia de las responsabilidades y de los bienes de la Quinta Presidencial de Olivos deberá quedar finalizado, según lo establecido oficialmente, dentro de los 60 días.

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