17 agosto, 2026

Trump restableció el bloqueo a los puertos iraníes y anunció un recargo del 20% para la carga que pase por Ormuz

El presidente de Estados Unidos volvió a imponer el bloqueo marítimo contra los puertos iraníes y anunció que los buques que transiten por el estrecho de Ormuz deberán pagar un cargo equivalente al 20% del valor de su carga a cambio de protección estadounidense.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes el restablecimiento del bloqueo marítimo sobre los puertos iraníes, una medida que ya había sido aplicada meses atrás y que había quedado sin efecto tras el acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Washington y Teherán.

El anuncio fue realizado a través de la red social Truth Social, donde el mandatario aseguró que el estrecho de Ormuz permanecerá abierto para la navegación internacional, aunque con nuevas condiciones.

«El estrecho de Ormuz está abierto y seguirá abierto, con o sin Irán. Estamos restableciendo el bloqueo iraní, llamado así porque únicamente impide que los barcos de Irán o sus clientes entren o salgan. Todos los demás países tendrán un acceso justo y abierto al estrecho», expresó Trump.

Un recargo del 20% por la protección de Estados Unidos

Además del bloqueo, el mandatario informó que Estados Unidos brindará protección militar a las embarcaciones que utilicen esa estratégica vía marítima, aunque a cambio comenzará a cobrar un gravamen equivalente al 20% del valor de la carga transportada.

«A partir de este momento, Estados Unidos será conocido como ‘el guardián del estrecho de Ormuz’; pero, como tal y por una cuestión de justicia, recibirá una compensación equivalente al 20% de toda la carga transportada para cubrir todos los costos necesarios de seguridad y protección en esta zona tan volátil del mundo. El proceso comenzará de inmediato», sostuvo.

El antecedente del acuerdo con Irán

La decisión llega pocas semanas después de que Estados Unidos levantara el bloqueo marítimo tras el anuncio de un cese del fuego entre ambos países.

El 14 de junio, con mediación de Pakistán, Washington y Teherán acordaron un alto el fuego y firmaron posteriormente un Memorando de Entendimiento (MoU) para avanzar en negociaciones destinadas a alcanzar un acuerdo definitivo en un plazo inicial de 60 días, con posibilidad de prórroga.

Sin embargo, el entendimiento comenzó a deteriorarse rápidamente debido a las diferencias entre ambas partes respecto de su implementación.

El rol estratégico del estrecho de Ormuz

El estrecho de Ormuz es uno de los principales corredores energéticos del mundo, ya que por allí circula habitualmente alrededor del 20% del petróleo comercializado a nivel global.

Desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, la navegación por esa vía se vio seriamente afectada.

Tras los primeros ataques, Irán respondió con ofensivas dirigidas contra países del Golfo aliados de Washington y también contra embarcaciones comerciales que transitaban por la zona, situación que provocó una fuerte reducción del tráfico marítimo.

Como respuesta, la administración estadounidense había implementado un bloqueo naval contra los puertos iraníes, afectando tanto las exportaciones de petróleo como las importaciones necesarias para la economía iraní.

Un acuerdo marcado por las diferencias

El nuevo endurecimiento de las medidas se produce luego de una serie de desacuerdos entre Washington y Teherán sobre el cumplimiento del Memorando de Entendimiento.

Desde el comienzo, ambas partes ofrecieron interpretaciones distintas sobre el alcance del acuerdo.

En un principio se había informado que el estrecho de Ormuz permanecería libre para la navegación internacional y sin cobro de peajes durante 60 días. No obstante, Irán sostuvo reiteradamente su intención de ejercer control sobre esa vía marítima e incluso de cobrar tarifas a las embarcaciones que la utilizaran.

Antes del conflicto, los buques transitaban libremente por el estrecho sin abonar ningún tipo de cargo. En los últimos meses, sin embargo, Teherán comenzó a implementar un sistema de cobro para permitir el paso de las embarcaciones, una decisión rechazada por Estados Unidos.

Paradójicamente, el nuevo anuncio de Trump introduce un esquema de pago impulsado ahora por Washington para financiar el operativo de seguridad en la región.

Nuevos ataques y mayor tensión

La escalada se profundizó la semana pasada luego de que tres embarcaciones comerciales fueran atacadas mientras navegaban por el estrecho de Ormuz.

Tras esos incidentes, Estados Unidos lanzó nuevos bombardeos contra objetivos iraníes y revocó las autorizaciones que permitían temporalmente la exportación de petróleo iraní.

Al mismo tiempo, Trump declaró finalizado el acuerdo de alto el fuego alcanzado semanas antes.

Por su parte, el gobierno iraní acusó a Washington de incumplir los compromisos asumidos en el Memorando de Entendimiento, de desconocer los mecanismos acordados para la navegación en Ormuz y de mantener amenazas de nuevas acciones militares.

Debate sobre la legalidad de la medida

La decisión también abrió un debate dentro de la propia administración estadounidense.

El corresponsal de la BBC en la Casa Blanca, Bernd Debusmann Jr., señaló que el anuncio resulta coherente con la visión de Trump respecto de que los aliados de Estados Unidos deben asumir una mayor parte de los costos vinculados a la seguridad internacional.

Sin embargo, recordó que la medida contradice declaraciones recientes del secretario de Estado, Marco Rubio, quien a comienzos de julio sostuvo que ningún país tiene derecho a cobrar peajes por el uso de una vía fluvial internacional, tal como establece el derecho internacional.

Según ese análisis, es probable que la Casa Blanca busque diferenciar públicamente el nuevo cargo impulsado por Washington de los peajes que anteriormente pretendía aplicar el gobierno iraní.