El novel mecanismo posibilitará el cotejo de evidencias de ADN obtenidas en los sitios donde se perpetraron ilícitos con los registros de individuos procesados y penalizados. Paralelamente, servirá de soporte para determinar la identidad de ciudadanos cuyo paradero se desconoce y de despojos corporales. La estructura organizativa operará en la jurisdicción del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El territorio capitalino dispondrá de una flamante base de perfiles genéticos orientada a consolidar las tareas investigativas en materia criminalística por medio de la evaluación y confrontación de material genético rescatado en las áreas de hechos delictivos. Dicho esquema, ratificado por el parlamento de la ciudad mediante la Ley N.º 6.956, incrementa las competencias del marco legal que regía desde el año 2011, con la meta de dinamizar la individualización de los ejecutores de las infracciones penales.
La modificatoria legal sustituye a la Ley N.º 4.114, cuya aplicación ceñía el archivo de datos informativos exclusivamente a sujetos con condenas definitivas por transgresiones ligadas a la indemnidad sexual. A partir de esta reforma, el banco de información anexará mapas biológicos correspondientes a la totalidad de las figuras penales consumadas en suelo porteño, habilitando además la incorporación de ciudadanos bajo situación de imputados en el marco de un proceso judicial, siempre mediando una disposición de los magistrados.
La gestión operativa del catálogo estará a cargo de la fiscalía general porteña, condición que propiciará la compulsa automatizada de los indicios orgánicos recabados en diferentes causas. De este modo, se busca hallar correspondencias mutuas, señalar a posibles implicados y trazar conexiones probables entre diversos episodios delictuosos.
De acuerdo con lo reportado por las autoridades gubernamentales de la Ciudad, el distrito poseía con anterioridad los recursos tecnológicos para obtener las muestras biológicas, no obstante, las conclusiones permanecían desagregadas en cada legajo de forma particular. Esto impedía la presencia de un padrón centralizado apto para conectar expedientes o visibilizar situaciones de reiteración delictiva bajo un método integrado.
La flamante disposición estatal anexará del mismo modo las identidades moleculares de los integrantes de los cuerpos policiales, especialistas forenses y agentes judiciales que presten funciones operativas en los perímetros de los crímenes. Tal medida persigue simplificar la detección de huellas biológicas accesorias o posibles adulteraciones involuntarias acontecidas en las inspecciones técnicas.
Asimismo, la plataforma informática estará habilitada para emplearse con fines de asistencia humanitaria, coadyuvando, a través de aportes voluntarios, en las tareas de localización de personas cuyo rastro se haya perdido, menores o adultos extraviados, o cadáveres que carezcan de filiación corroborada.
El Poder Ejecutivo porteño remarcó que el plexo legal resguarda directivas explícitas para la preservación de la privacidad y datos personales de los registrados. Conforme a las pautas fijadas, el reservorio atesorará únicamente variantes de ácido desoxirribonucleico no codificante, destinado en forma taxativa a propósitos de reconocimiento individual. Se excluyen de esta manera consideraciones referidas al cuadro sanitario, rasgos fisonómicos o cualquier componente genético de índole privada.
El descubrimiento de la filiación de los ciudadanos solo se concretará ante la aparición de una correlación certera entre un registro archivado y el elemento extraído en una pesquisa en curso. Del mismo modo, el engranaje contará con auditorías destinadas a fiscalizar las consultas a las bases informáticas, penalidades ante filtraciones de datos y la supresión definitiva de los registros biológicos ante fallos de absolución o dictámenes de sobreseimiento que adquieran carácter firme.
Para el diseño de esta reforma se contemplaron las experiencias recolectadas en la provincia de Mendoza, jurisdicción donde un padrón de características afines funciona desde hace una década. Atendiendo a estadísticas oficiales consignadas por las autoridades de la Capital, el setenta por ciento de los vestigios orgánicos levantados en las áreas de investigación criminal pudieron enlazarse con sus responsables materiales, mientras que el setenta y cinco por ciento de los individuos localizados por infracciones de gravedad ya constaban previamente en el sistema por indagaciones de otros hechos.
El funcionamiento técnico se apoyará en el aplicativo internacional CODIS, el cual es utilizado por departamentos de investigación forense en múltiples naciones, entre los que figura la Oficina Federal de Investigación (FBI) de Norteamérica. Según la administración de la ciudad, esta implementación busca homologar las prácticas periciales locales con los lineamientos globales para potenciar la eficiencia investigativa y la resolución de ilícitos.
Al momento de formalizar el anuncio, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, aseveró que el nuevo registro brindará la posibilidad de «cruzar el ADN de las escenas del crimen, identificar a los culpables y conectar investigaciones», calificándolo como un instrumento clave para afianzar el plan de seguridad pública desplegado por la jefatura porteña.

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