2 octubre, 2026

Más controles en las calles porteñas: cómo funcionarán las nuevas medidas de tránsito

El Gobierno de la Ciudad amplió los operativos para detectar infracciones y agilizar las sanciones, con especial atención en zonas escolares, comerciales y arterias de alto tránsito.

La Ciudad de Buenos Aires reforzó los controles de tránsito con nuevos operativos y herramientas tecnológicas destinadas a reducir la doble fila, ordenar el estacionamiento y mejorar la circulación en distintos puntos de la ciudad.

Según informó el ministro de Infraestructura y Movilidad porteño, Pablo Bereciartúa, los operativos permitieron detectar a más de 21.000 vehículos en infracción por doble fila. En el 90% de los casos, la situación se resolvió con una advertencia y el vehículo liberó el carril.

La estrategia combina la presencia de agentes de tránsito con sistemas tecnológicos que permiten identificar vehículos y notificar infracciones sin que el personal deba descender del móvil.

Controles en zonas escolares

Uno de los principales focos está puesto en los alrededores de las escuelas, donde la doble fila durante los horarios de ingreso y salida puede generar importantes demoras.

En ese marco, el Gobierno porteño implementa el programa Sube y Baja, que ya funciona en más de 200 establecimientos. El objetivo es ordenar el ascenso y descenso de los estudiantes para que los vehículos permanezcan detenidos únicamente durante el tiempo necesario.

Cada escuela debe presentar un operativo específico para su implementación. La propuesta contempla evitar el estacionamiento frente a los establecimientos y coordinar el procedimiento entre familias, docentes y agentes de tránsito.

Desde el Gobierno porteño también señalaron que los agentes enfrentan episodios de maltrato por parte de algunos conductores y familiares durante los operativos.

Cámaras para detectar infracciones y automatizar multas

La fiscalización también incorpora vehículos equipados con cámaras capaces de captar entre 80 y 100 imágenes por segundo. El sistema permite reconocer patentes y detectar vehículos estacionados en lugares prohibidos, como garajes, sendas peatonales y accesos para personas con discapacidad.

La tecnología busca agilizar la emisión de sanciones y ampliar la capacidad de fiscalización en las calles porteñas.

Cuando el conductor no se encuentra en el vehículo o no responde a la advertencia, puede activarse el acarreo. En esos casos, se deja una identificación tanto en el automóvil como en el cordón para informar que la unidad fue retirada.

Según explicó Bereciartúa, el aumento de los acarreos también está relacionado con el crecimiento de las denuncias realizadas por vecinos. De acuerdo con los datos difundidos por el funcionario, estos procedimientos se multiplicaron por seis y el 95% se originó en pedidos vecinales.

Obras, volquetes y decks: qué se controla

El operativo de ordenamiento también alcanza la utilización del espacio público por parte de obras, volquetes y estructuras gastronómicas.

Las obras deben contar con un permiso específico cuando necesitan ocupar el cordón o la vía pública durante un período determinado. La autorización no permite utilizar ese espacio de manera permanente.

Además, colocar conos, caballetes o pintar el cordón sin autorización constituye una infracción. La misma exigencia alcanza a organismos y medios de comunicación que necesiten ocupar la vía pública para desarrollar determinadas actividades.

En cuanto a los decks gastronómicos, la Ciudad retiró estructuras que afectaban la visibilidad en esquinas y ochavas o que interferían con la circulación. Además, el Gobierno porteño analiza establecer un canon por el uso comercial del espacio público.

Vehículos abandonados y nuevos controles

El Gobierno porteño también reforzó la presencia de agentes en las calles y barrios y avanzó con el retiro de vehículos abandonados.

Durante el último año fueron retirados 5.500 vehículos abandonados, una cifra que la administración porteña presentó como récord.

También se eliminaron espacios reservados para personas con discapacidad que no cumplían con los requisitos establecidos.

Entre las medidas vinculadas con la movilidad, además, se mencionaron pruebas para vehículos autónomos y drones terrestres bajo normas internacionales, junto con cambios previstos para la Verificación Técnica Vehicular (VTV) que apuntan a ampliar la cantidad de talleres habilitados.

Controles sobre colectivos porteños

La fiscalización también alcanza al transporte público administrado por la Ciudad. Actualmente son 27 las líneas de colectivos bajo administración porteña.

Las unidades cuentan con cámaras internas y externas y un sistema de monitoreo que permite observar distintos aspectos de la prestación del servicio, incluida la conducta de los choferes y los lugares donde realizan detenciones.

De esta manera, CABA busca combinar mayor presencia en las calles, fiscalización tecnológica y un sistema de sanciones para reducir infracciones que afectan la circulación cotidiana y ordenar el uso del espacio público.