17 agosto, 2026

Fernández Sagasti pidió modificar el reglamento del Senado para habilitar el voto remoto de embarazadas

La senadora justicialista busca que las legisladoras embarazadas con contraindicación médica para viajar puedan participar de manera virtual y votar a distancia. El planteo surgió luego de que el Senado no tratara su autorización para participar remotamente del debate sobre la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

La senadora Anabel Fernández Sagasti presentó un proyecto para modificar el reglamento del Senado y permitir que, en situaciones excepcionales, las legisladoras embarazadas que tengan una contraindicación médica para viajar puedan participar de manera virtual y emitir su voto a distancia.

La iniciativa surgió luego de que la Cámara alta no tratara la autorización que le había otorgado la vicepresidenta Victoria Villarruel para que la legisladora pudiera participar de manera remota de la sesión en la que se debatió la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

Fernández Sagasti, quien atraviesa un embarazo de riesgo avanzado, había solicitado conectarse virtualmente y votar durante esa sesión. Villarruel había autorizado el pedido, aunque dejó la decisión definitiva en manos del pleno del Senado.

Sin embargo, durante la sesión del jueves pasado, el Cuerpo no llegó a votar el decreto de Presidencia y resolvió enviar el tema a la comisión de Asuntos Constitucionales.

Qué propone Fernández Sagasti

El proyecto presentado por la senadora mendocina plantea establecer una excepción específica para las legisladoras embarazadas que, por indicación médica, no puedan viajar.

La propuesta establece como objetivo que las senadoras con contraindicación médica para trasladarse debido a su embarazo puedan sesionar y votar de manera remota mientras dure esa restricción.

Para acceder a este mecanismo sería necesario contar con una certificación médica que acredite el riesgo del embarazo y la contraindicación de viaje.

Fernández Sagasti remarcó que la iniciativa no pretende crear un sistema generalizado de votación a distancia para todos los integrantes de la Cámara alta, sino establecer una excepción concreta frente a una situación determinada.

“No es una puerta abierta a cualquier pedido. Es una excepción puntual, para una situación puntual. Que ninguna provincia se quede sin parte de su representación por una situación como esta. La distancia no puede ser motivo para que un pueblo pierda su voz en una votación clave”, sostuvo la senadora.

La legisladora también recordó que durante la pandemia de coronavirus el Congreso implementó mecanismos virtuales para desarrollar sesiones y señaló que la infraestructura necesaria para este tipo de participación ya existe.

“No es sobre mi banca”

Fernández Sagasti explicó que decidió impulsar la modificación reglamentaria luego de no haber podido explicar durante la sesión los motivos por los que había solicitado participar de manera remota.

“Esto no es sobre mi banca. Es para que en el futuro ninguna senadora, de ningún signo político, en ninguna provincia, que quiera formar una familia, tenga que elegir entre su embarazo y la representación de su pueblo”, afirmó.

La senadora también cuestionó el tratamiento que recibió su solicitud durante la última sesión.

“Me hubiese gustado explicar esto en la sesión del jueves, en la que estuve conectada, pero me enteré en el mismo momento que ustedes que el decreto que me autorizaba a votar se pasaba a comisión, mezclado con otro pedido que nada tenía que ver, a mano alzada y sin discusión”, expresó.

El antecedente de Flavio Fama

La discusión sobre la posibilidad de participar de manera remota también alcanzó al senador radical por Catamarca Flavio Fama, quien atravesaba una recuperación luego de una intervención quirúrgica en la rodilla y no pudo trasladarse hasta la Ciudad de Buenos Aires.

Fama había solicitado participar virtualmente de la sesión del jueves pasado, pero su pedido tampoco fue contemplado por el pleno del Senado.

De esta manera, ambos casos quedaron vinculados a una misma discusión: los límites del reglamento de la Cámara alta para permitir la participación y el voto a distancia frente a situaciones excepcionales.