17 agosto, 2026

El Gobierno impulsa la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal y reabre el debate sobre los octógonos negros

El Ejecutivo promueve la eliminación del sistema actual de octógonos negros y plantea avanzar hacia un nuevo esquema de información nutricional para los alimentos.

El Gobierno nacional impulsa la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal, la normativa que obliga a identificar en los envases de alimentos el exceso de nutrientes críticos mediante octógonos negros. La iniciativa reabrió el debate sobre el sistema de advertencias nutricionales y generó posiciones encontradas entre quienes respaldan el cambio y quienes rechazan la eliminación del modelo vigente.

La propuesta busca dejar sin efecto el esquema actual para abrir la discusión sobre un nuevo sistema de información nutricional destinado a los consumidores. En ese contexto, también se analiza cómo podrían modificarse las regulaciones para la industria alimenticia y cuál será el camino legislativo que deberá recorrer el proyecto.

Durante una entrevista con Infobae en Vivo, la presidenta de la Comisión Directiva de COPAL, Carla Martín, expresó la posición del sector empresario y aseguró: «La industria de alimentos y bebidas nunca estuvo en contra del objetivo de la ley, sino de la herramienta que se eligió».

La representante de la entidad explicó que COPAL acompaña la iniciativa para derogar la normativa vigente y sostuvo que el principal cuestionamiento está relacionado con la forma en que se brinda la información nutricional al consumidor y las limitaciones que, según el sector, presenta el sistema actual.

Los cuestionamientos al sistema de octógonos negros

El sistema de etiquetado frontal, que advierte sobre el exceso de azúcares, sodio, grasas y calorías mediante octógonos negros, es uno de los principales puntos de discusión.

Según Martín, resulta fundamental que la información sea clara y sencilla para los consumidores, aunque consideró que el mecanismo vigente «genera muchísimos inconvenientes para tomar decisiones informadas» y no contribuye a promover una alimentación equilibrada.

Desde COPAL sostienen que el sistema no permite diferenciar productos que, dentro de una misma categoría, presentan distintos valores nutricionales.

Como ejemplo, Martín señaló que existen galletitas con diferencias de hasta un 40% en grasas saturadas que reciben exactamente el mismo octógono de advertencia, lo que impide reflejar esas diferencias al momento de informar al consumidor.

Consultada sobre la posibilidad de modificar la normativa en lugar de derogarla, explicó que la ley fija la metodología para calcular los nutrientes y no contempla cambios sobre ese aspecto. Por ese motivo, afirmó que la única alternativa es eliminar la legislación actual para debatir una nueva herramienta.

También reconoció que advertencias como la que figura en algunas gaseosas, donde se indica que el producto «no es recomendado para niños», cumplen una función informativa. Sin embargo, insistió en que el problema radica en la forma en que se evalúan los nutrientes y aseguró que el sistema actual tampoco incentiva a las empresas a reformular sus productos porque los parámetros establecidos son demasiado elevados.

El impacto sobre los hábitos de consumo

Otro de los puntos planteados durante el debate gira en torno a la efectividad del etiquetado para modificar las decisiones de compra.

De acuerdo con Carla Martín, el 62% de las personas no elige los alimentos en función de los octógonos negros.

La dirigente sostuvo que el sistema vigente no logra orientar las decisiones vinculadas con la alimentación ni producir cambios en los hábitos de consumo.

En ese sentido, indicó que, según la visión de COPAL, los principales factores que influyen en las elecciones de los consumidores son la educación alimentaria y el poder adquisitivo. Incluso afirmó que el precio de los productos suele tener un mayor impacto que las advertencias nutricionales al momento de realizar una compra.

Además, recordó que antes de la sanción de la Ley de Etiquetado Frontal la industria ya desarrollaba acciones para reducir determinados nutrientes en los alimentos y promovía mecanismos de autorregulación publicitaria junto al Ministerio de Salud.

Según expresó, el sector ya venía trabajando en cuestiones vinculadas al sobrepeso, la obesidad, la desnutrición y la malnutrición antes de la implementación del sistema de octógonos.

La propuesta de un modelo regional

Desde COPAL también impulsan avanzar hacia una regulación armonizada dentro del Mercosur.

Martín señaló que el objetivo es desarrollar una herramienta que brinde una mejor orientación nutricional y facilite una alimentación equilibrada, al tiempo que evite diferencias regulatorias entre los países del bloque.

La entidad considera que mantener sistemas distintos obliga a reetiquetar productos destinados a la exportación, lo que representa una dificultad para la industria.

Como referencia, mencionó el sistema aplicado en Brasil, al considerar que permitió corregir distorsiones luego de un proceso de evaluación técnica y construcción de evidencia.

Desde COPAL remarcaron además que existen más de 60 modelos de etiquetado frontal en el mundo y que actualmente no hay consenso internacional respecto de cuál es el más adecuado.

Si bien todos los países del Mercosur cuentan con sistemas de advertencia nutricional, las metodologías utilizadas presentan diferencias importantes.

Cómo continúa el debate legislativo

La posible derogación de la Ley de Etiquetado Frontal ya comenzó a discutirse tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, mientras paralelamente avanzan las negociaciones dentro del Mercosur para buscar criterios comunes sobre el rotulado nutricional.

Martín explicó que actualmente conviven dos procesos: el debate legislativo en Argentina y la discusión regional sobre una futura armonización normativa.

En ese contexto, advirtió sobre la importancia de coordinar ambos tiempos para evitar un vacío regulatorio en caso de que la ley vigente sea derogada antes de que exista un nuevo sistema de etiquetado.

Asimismo, indicó que el Gobierno participa de las conversaciones dentro del bloque sudamericano, donde ya hubo acuerdos sobre algunos aspectos del rotulado nutricional, aunque el etiquetado frontal continúa pendiente de definición.

Desde COPAL manifestaron la expectativa de que el proceso concluya con una regulación que aporte previsibilidad y permita avanzar hacia un esquema común para la región.