17 agosto, 2026

El Gobierno firmó la concesión de la Hidrovía y oficializó la adjudicación de la Vía Navegable Troncal

La administración nacional concretó la concesión de la Vía Navegable Troncal a las empresas Jan De Nul y Servimagnus. El proceso generó cuestionamientos de distintos sectores por el diseño de la licitación y el otorgamiento del principal corredor logístico del país.

El Gobierno nacional formalizó este martes la concesión de la Vía Navegable Troncal, al firmar el contrato con la empresa belga Jan De Nul y la firma argentina Servimagnus, completando así el proceso de adjudicación de la principal vía fluvial utilizada para el comercio exterior argentino.

La decisión fue comunicada por el Ministerio de Economía, que definió la medida como un «hito histórico de transparencia» y sostuvo que marca el inicio de una nueva etapa de gestión privada para el corredor por el que circula cerca del 80% de las exportaciones nacionales.

No obstante, la adjudicación estuvo acompañada por cuestionamientos de distintos sectores, que plantearon dudas sobre el proceso licitatorio, el diseño de los pliegos y la competencia entre las empresas participantes.

Desde el Palacio de Hacienda señalaron que, pese a la concesión, el Estado conservará funciones de control sobre las operaciones de la nueva sociedad Vía Navegable Argentina S.A.. Además, indicaron que avanzarán en la conformación del Consejo de Control, organismo que incorporará representación de usuarios privados y de las provincias ribereñas.

Vínculos empresariales bajo la lupa

Entre las críticas que surgieron tras la adjudicación aparecen los presuntos vínculos entre Neuss Capital y la empresa Jan De Nul.

Según distintas versiones difundidas tras la firma del contrato, el Grupo Neuss sería uno de los principales candidatos a participar como subcontratista en las tareas de dragado que deberá desarrollar la concesionaria durante la ejecución del acuerdo.

También se mencionó la participación de otros grupos empresarios vinculados al negocio, entre ellos los encabezados por Gustavo Elías, Juan Ondarcuhu y la familia Román.

En este último caso, se hace referencia al empresario Ricardo Román, propietario de Servimagnus, junto a Leonardo Román y Karina Román, quien participó del Foro Llao Llao.

Un corredor clave para las exportaciones

La Hidrovía Paraná-Paraguay constituye una de las infraestructuras estratégicas para la economía argentina. A través de este corredor operan alrededor de 60 terminales portuarias y se canaliza aproximadamente el 80% de las exportaciones del país.

Además de facilitar el comercio exterior, la vía fluvial cumple un rol central para la actividad industrial, agroexportadora y logística.

El contrato establece que las empresas adjudicatarias deberán asumir distintas obligaciones vinculadas al mantenimiento y mejora del canal navegable.

Entre las tareas previstas figuran la profundización del lecho del río, trabajos permanentes de dragado y redragado, la renovación del sistema de balizamiento y la incorporación de nuevas tecnologías destinadas a mejorar la seguridad de la navegación y reforzar los controles contra el narcotráfico.

Cómo será el esquema económico de la concesión

El modelo definido para la concesión establece que las obras serán financiadas mediante el cobro de peajes, por lo que el concesionario asumirá el riesgo económico de la operación sin recibir aportes directos ni garantías financieras por parte del Estado.

El contrato tendrá una duración inicial de 25 años, con la posibilidad de extenderse hasta un 20% adicional, equivalente a cinco años más.

De acuerdo con las proyecciones incluidas en la documentación oficial, durante ese período la concesión podría generar ingresos acumulados superiores a 15.700 millones de dólares, con un promedio cercano a 628 millones de dólares anuales.

El cronograma financiero prevé que las mayores inversiones se concentren durante los primeros siete años de ejecución. Posteriormente, entre el octavo y el decimoquinto año, se desarrollaría la etapa de recuperación de la inversión, mientras que desde el año dieciséis comenzaría el período de mayor rentabilidad para la empresa adjudicataria.

Las estimaciones elaboradas por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn) proyectan además un incremento del movimiento de embarcaciones en la Hidrovía.

Según esos informes, el tráfico de cabotaje crecería un 28,2%, mientras que el transporte internacional aumentaría un 38,1%. El mayor nivel de expansión se espera en el tramo comprendido entre la provincia de Santa Fe y el norte del país, donde el crecimiento proyectado supera el 52,4%.