2 octubre, 2026

El empleo se convierte en el principal desafío económico para Milei: se perdieron 241.000 puestos formales

La economía argentina acumula dos años de crecimiento, pero el mercado laboral registrado continúa en retroceso. Desde el inicio del Gobierno de Javier Milei desaparecieron 241.000 empleos asalariados privados, mientras aumenta la informalidad.

La gestión de Javier Milei logró reducir la inflación y la pobreza y avanzar en el equilibrio de las cuentas públicas. Sin embargo, el mercado laboral continúa atravesando dificultades y se convirtió en uno de los principales desafíos económicos y políticos para el Gobierno.

Por segundo año consecutivo, la economía argentina registra crecimiento, pero el empleo formal privado sigue disminuyendo. Se trata de puestos asalariados que incluyen salario, prestaciones y cobertura médica.

Desde que Milei asumió la Presidencia, la Argentina perdió 241.000 empleos asalariados del sector privado, equivalente al 4% del total. A esa caída se suman otros 73.000 puestos de trabajo en el sector público que fueron eliminados por la administración nacional.

El número de empleadores privados también retrocedió hasta las 482.000 empresas, el nivel más bajo desde 2007, de acuerdo con datos del centro de estudios Fundar.

Para los inversores, la evolución del mercado laboral comienza a adquirir cada vez mayor relevancia de cara al próximo escenario electoral. Pablo Goldberg, gestor de cartera de mercados emergentes de BlackRock, señaló que la generación de empleo está ganando importancia porque las encuestas muestran que se convirtió en un factor relevante para la confianza de los consumidores.

Según la consultora Equilibra, durante el mandato de Milei solamente Neuquén, impulsada por el desarrollo energético, incorporó empresas. El dato indicaría que los trabajadores que abandonan sectores con dificultades no necesariamente están trasladándose hacia actividades con mejores perspectivas.

Crecimiento sin creación de empleo

El economista laboral de la Universidad de San Andrés Matías Maito describió la situación como un proceso de “crecimiento sin creación de empleo de calidad”. Según su análisis, durante los últimos dos años el aumento se concentró principalmente en el trabajo informal.

La situación laboral también comenzó a pesar en las preocupaciones de los votantes. El desempleo lleva un año ubicado por encima de la inflación como principal inquietud económica, mientras que la aprobación de Milei se encuentra en torno al 37%, cerca del nivel más bajo de su gestión, según la encuesta LatAm Pulse de AtlasIntel para Bloomberg News.

La reducción de la inflación, que partió de niveles de tres dígitos, modificó parcialmente las prioridades de la población. Sin embargo, el mercado laboral continúa siendo un factor sensible.

La experiencia de Carlos Menem muestra que un nivel elevado de desempleo no necesariamente impide una reelección. En 1995, el entonces presidente consiguió renovar su mandato luego de haber derrotado la hiperinflación, aunque en ese momento la inflación anual se encontraba por debajo del 2%. Para el próximo año, los economistas proyectan una inflación cercana al 20%.

El impacto de las medidas económicas

Las políticas aplicadas por el Gobierno para contener los precios también tuvieron efectos sobre determinados sectores de la economía.

Los recortes del gasto público implicaron una reducción de las obras de infraestructura y mayores costos en algunos servicios. Esto impactó en el empleo de la construcción, redujo el ingreso disponible de determinados hogares y afectó el consumo.

A esto se suma la permanencia de algunos controles cambiarios y un tipo de cambio más fuerte, que encareció servicios argentinos como los vinculados con tecnología y turismo.

La apertura de la economía y el ingreso de una mayor competencia extranjera contribuyeron a moderar precios, pero también generaron dificultades para industrias tradicionales.

Incluso sectores considerados competitivos, como petróleo, minería y tecnología, mostraron una evolución débil en materia de contratación durante la gestión de Milei, según estadísticas oficiales e informes sectoriales.

La tecnología también enfrenta dificultades

El caso de The Black Puma, una empresa de servicios en la nube, refleja parte de esta situación. Su plantilla había crecido hasta unos 40 trabajadores desde la pandemia hasta la llegada de Milei. Sin embargo, el aumento de los salarios privados medidos en dólares redujo los márgenes de la compañía.

Su titular, Patricio Pagani, comenzó a evaluar contrataciones en Brasil y una expansión hacia Colombia, donde los costos laborales son menores.

El empresario también señaló que existe una mayor cantidad de profesionales experimentados buscando trabajo en Buenos Aires y que, por ese motivo, dejó de contratar personal para puestos iniciales.

El desempleo dentro de la economía formal alcanzó el 7,8%, mientras que el mercado informal continúa expandiéndose y representa actualmente alrededor del 44% de la fuerza laboral.

Un estudio de la Universidad Católica Argentina (UCA) detectó un crecimiento del trabajo sin contrato entre personas de distintos niveles educativos y de ingresos. Para los especialistas, sin embargo, la informalidad representa una alternativa de último recurso frente a la falta de empleo formal.

La investigadora Roxana Maurizio, del Instituto de Políticas Públicas IIEP de la Universidad de Buenos Aires, sostuvo que el empleo informal puede resultar preferible al desempleo, pero que en términos generales no constituye una situación deseada.

Más argentinos buscan capacitarse para conseguir trabajo

La dificultad para encontrar empleo también se refleja en la demanda de capacitación.

Sergio Moreno, responsable de la Fundación Oficios, recibió durante este año más de 3.500 solicitudes para 700 vacantes en programas de formación profesional destinados a carpinteros, electricistas y otros oficios.

La cantidad de postulaciones representa un aumento del 40% respecto del año pasado y llevó a la organización a construir nuevas aulas para responder al crecimiento de la demanda.

Moreno explicó que, en contextos de crisis, muchas personas recurren al trabajo informal porque representa una alternativa con menores costos e impuestos. También señaló que numerosos comercios cerraron durante este período.

El caso de Rubén Barboza, de 56 años, expone otra de las dificultades del mercado laboral. El hombre permanece desempleado desde noviembre, cuando cerró la fábrica de muebles en la que trabajaba debido a la caída de las ventas.

Actualmente realiza su segundo curso de capacitación laboral después de haber presentado 30 solicitudes de empleo sin obtener una respuesta. Mientras tanto, depende de los ingresos de su esposa.

Para Barboza, la preocupación por la inflación quedó desplazada por problemas más inmediatos: conseguir un trabajo, llegar a fin de mes y garantizar la alimentación de su familia.