2 octubre, 2026

Cuba vuelve a quedar a oscuras: un nuevo apagón nacional afecta a millones de personas

La desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional dejó sin suministro a más de nueve millones de habitantes y obligó a poner en marcha los protocolos para recuperar el servicio. La Unión Eléctrica investiga las causas del colapso, que constituye el séptimo apagón nacional de 2026.

Cuba volvió a sufrir un apagón nacional este viernes luego de que se produjera una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN). El corte dejó sin electricidad a más de nueve millones de personas y llevó a las autoridades a activar los protocolos previstos para intentar restablecer el suministro.

El Ministerio de Energía y Minas de Cuba confirmó el colapso a través de sus redes sociales y comunicó: “Se ha producido una desconexión total del Sistema Eléctrico”.

Por su parte, la Unión Eléctrica informó que inició una investigación para determinar cuál fue el origen de la falla que provocó la interrupción generalizada del servicio.

El episodio representa el séptimo apagón nacional registrado durante 2026, en un escenario marcado por interrupciones recurrentes del suministro eléctrico en distintas zonas del país.

El deterioro de las centrales y la falta de combustible

Los informes mencionados en torno a la situación energética cubana vinculan la reiteración de los apagones con el deterioro de las plantas termoeléctricas y con las dificultades para acceder al combustible necesario para su funcionamiento.

Incluso cuando el Sistema Electroenergético Nacional permanece operativo, diferentes regiones de Cuba atraviesan apagones rotativos, mediante los cuales el suministro eléctrico se interrumpe de manera programada o alternada en distintas zonas.

A esta situación se suma la escasez de combustible, que se habría profundizado desde enero debido a las restricciones de Estados Unidos para la compra de hidrocarburos, según uno de los informes citados.

La falta de petróleo dificulta el abastecimiento de las centrales termoeléctricas y también de los generadores de respaldo que funcionan con diésel importado, lo que complica las posibilidades de sostener el servicio cuando se producen fallas en la red.

Cortes de más de 30 horas en La Habana

La duración de las interrupciones también se convirtió en uno de los principales problemas para la población cubana.

Durante las últimas semanas, los cortes de electricidad superaron las 30 horas en La Habana, mientras que en otras provincias se registraron interrupciones que llegaron a extenderse durante más de 60 horas consecutivas.

Los apagones no afectan únicamente al suministro eléctrico. Las interrupciones también generan consecuencias sobre otros servicios esenciales, entre ellos el abastecimiento de agua y la red de telefonía.

De esta manera, la falta de electricidad repercute sobre distintas actividades cotidianas y sobre el funcionamiento de servicios que dependen de la disponibilidad de energía.

El cruce entre La Habana y Washington

La situación energética también genera un enfrentamiento entre las autoridades cubanas y Estados Unidos respecto de las causas del deterioro del sistema eléctrico.

Desde La Habana responsabilizan a las medidas punitivas aplicadas por Washington por las dificultades que atraviesa la red eléctrica y por los problemas para garantizar el abastecimiento de combustible.

Estados Unidos, en cambio, atribuye la situación al régimen cubano y a la gestión de la economía.

Mientras la Unión Eléctrica intenta establecer qué provocó la nueva desconexión total del sistema, millones de cubanos permanecen afectados por una crisis energética que ya derivó en siete apagones nacionales durante lo que va de 2026.