2 octubre, 2026

Cuba profundiza su crisis: un informe estima que el 94% de la población vive en pobreza extrema

Un relevamiento del Observatorio Cubano de Derechos Humanos sostiene que ocho de cada diez personas debieron saltear alguna comida por falta de dinero o alimentos. Los apagones son señalados como la principal preocupación, mientras crece el rechazo a la gestión del Gobierno.

La situación económica y social de Cuba atraviesa un escenario cada vez más complejo. Un nuevo relevamiento del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) sostiene que el 94% de la población se encuentra en situación de pobreza extrema, mientras que el rechazo a la gestión gubernamental alcanza al 95% de los consultados.

Los datos corresponden al IX Estudio sobre el Estado de los Derechos Sociales en Cuba, que será presentado el próximo 7 de septiembre en Madrid, España. Para elaborar el informe se realizaron 1.318 entrevistas en las 15 provincias cubanas y 79 municipios durante junio y julio de este año.

Uno de los principales indicadores analizados está relacionado con el poder adquisitivo. Según el relevamiento, el 68% de los hogares recibe menos de 20.000 pesos cubanos por mes, una cifra equivalente a unos 30 dólares, de acuerdo con el tipo de cambio utilizado por la organización.

En este contexto, apenas el 6% de las familias afirma contar con capacidad económica para adquirir productos que no sean considerados estrictamente indispensables.

Las dificultades económicas también tienen un impacto directo sobre la alimentación. Ocho de cada diez entrevistados aseguraron haber dejado de desayunar, almorzar o cenar al menos una vez durante los últimos seis meses debido a la falta de dinero o a las dificultades para conseguir alimentos.

La situación es todavía más marcada entre las personas mayores de 61 años: nueve de cada diez atravesaron al menos una vez por esa situación.

Los apagones, la principal preocupación de los cubanos

Más allá de las dificultades para acceder a los alimentos, los cortes de electricidad aparecen como el principal problema señalado por los entrevistados.

El 70% de los encuestados identificó a los apagones como la cuestión que debería ser resuelta con mayor urgencia.

En segundo lugar aparece la crisis alimentaria, mencionada por el 52% de los participantes. Luego se ubican el elevado costo de vida, con el 45%; los problemas del sistema sanitario y las dificultades para conseguir medicamentos, con el 34%; los bajos salarios, con el 27%; y la inseguridad y la violencia, con el 24%.

El relevamiento también refleja un elevado nivel de desconfianza hacia las medidas adoptadas por las autoridades.

Según el estudio, el 84% considera que las últimas medidas económicas anunciadas por el Gobierno no permitirán mejorar la situación del país.

A su vez, la gestión del presidente Miguel Díaz-Canel y del primer ministro Manuel Marrero obtiene apenas un 3% de valoración positiva entre los consultados.

La infraestructura también aparece entre los puntos cuestionados. El 95% de los entrevistados la califica como regular o mala, mientras que la red eléctrica es señalada como el servicio con peor valoración.

Otros informes también advierten sobre el deterioro social

Los resultados del estudio del OCDH coinciden con otros relevamientos que también describen un deterioro de las condiciones sociales en Cuba.

La organización Cubalex informó que durante julio registró 37 homicidios, la cifra mensual más elevada desde que comenzó su monitoreo hace cuatro años.

Además, contabilizó 1.894 hechos que considera violaciones de derechos humanos durante el primer semestre de 2026, lo que representa un aumento del 48% respecto de los seis meses anteriores.

El conjunto de estos datos expone un escenario marcado por las dificultades económicas, los problemas de acceso a alimentos y medicamentos, los cortes de electricidad y un fuerte nivel de desaprobación hacia las autoridades cubanas.