Official portrait of President Donald J. Trump, Friday, October 6, 2017. (Official White House photo by Shealah Craighead)
Un informe de la Oficina de Ética Gubernamental de Estados Unidos muestra un fuerte incremento del patrimonio de Donald Trump, impulsado principalmente por negocios vinculados a las criptomonedas. El crecimiento reavivó el debate sobre posibles conflictos de intereses.
El patrimonio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a quedar en el centro del debate luego de la publicación del más reciente informe de la Oficina de Ética Gubernamental, que refleja un crecimiento sin precedentes de su fortuna desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025.
Aunque la Casa Blanca rechaza la existencia de conflictos de intereses, especialistas en ética pública, dirigentes opositores y analistas advierten sobre los riesgos que implica que el mandatario obtenga importantes ingresos de actividades económicas que podrían verse beneficiadas por decisiones adoptadas por su propia administración.
Las criptomonedas pasaron a ocupar un lugar central
Hasta su regreso al poder, la imagen empresarial de Trump estaba principalmente asociada a hoteles, campos de golf y emprendimientos inmobiliarios. Sin embargo, un año y medio después, el principal motor de su patrimonio pasó a ser el negocio de las criptomonedas.
Las declaraciones financieras difundidas por la Oficina de Ética Gubernamental, en un informe de 927 páginas, indican que durante el último año obtuvo más de 1.400 millones de dólares en ingresos relacionados con activos digitales, una cifra que supera ampliamente los beneficios generados por gran parte de sus negocios inmobiliarios tradicionales.
La agencia Reuters estima que la familia Trump obtuvo al menos 2.300 millones de dólares mediante proyectos vinculados al mercado de criptomonedas desde su regreso a la presidencia. Según ese cálculo, World Liberty Financial, empresa cofundada por Trump y sus hijos, le generó cerca de 800 millones de dólares, mientras que otros 635 millones provinieron de la comercialización de criptomonedas que llevan su nombre.
Por su parte, la agencia AP presenta una estimación diferente al desagregar esos ingresos. Calcula alrededor de 1.200 millones de dólares provenientes de World Liberty Financial y de CIC Digital LLC, empresa encargada de comercializar monedas conmemorativas con la imagen del mandatario.
Si bien ambas agencias utilizan metodologías distintas para clasificar los ingresos, coinciden en que las criptomonedas se transformaron en la principal fuente de riqueza del presidente estadounidense.
El debate sobre un posible conflicto de intereses
El crecimiento de estos negocios coincidió con una serie de medidas impulsadas por la administración de Trump que favorecieron al sector de las criptomonedas.
Tras asumir la presidencia, el Gobierno modificó buena parte de la política aplicada durante la gestión de Joe Biden. Entre otras decisiones, promovió normas favorables para las denominadas stablecoins, redujo la presión regulatoria ejercida por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y el Departamento de Justicia, y manifestó su intención de convertir a Estados Unidos en la «capital mundial de las criptomonedas».
Don Fox, exdirector interino de la Oficina Federal de Ética, recordó a Reuters que, si bien el presidente está legalmente exceptuado de varias normas federales sobre conflictos de intereses que sí alcanzan a otros funcionarios, desde el caso Watergate los mandatarios habían procurado administrar sus inversiones respetando esos criterios.
«Con Trump, esas normas simplemente no se aplican», sostuvo Fox, quien consideró necesario avanzar con reformas legales que limiten las inversiones privadas tanto del presidente como del vicepresidente.
La respuesta de la Casa Blanca
Desde la Casa Blanca aseguran que no existe conflicto de intereses porque Trump delegó la administración de sus empresas en un fideicomiso controlado por sus hijos.
La portavoz presidencial, Anna Kelly, afirmó que ni el mandatario ni su familia participaron o participarán en situaciones que representen conflictos de intereses y aseguró que todas las decisiones del Gobierno buscan «beneficiar al pueblo estadounidense».
Negocios en otros países y nuevos cuestionamientos
Las declaraciones financieras también muestran ingresos provenientes de nuevos acuerdos inmobiliarios y licencias comerciales en países que, al mismo tiempo, mantenían negociaciones diplomáticas con Estados Unidos.
Entre ellos figuran Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Qatar, Vietnam y Rumania.
Un debate que vuelve a instalarse
Las revelaciones reabrieron el debate sobre los límites entre la actividad empresarial y el ejercicio de la presidencia en Estados Unidos.
Aunque la legislación vigente no obliga al presidente a desprenderse de sus activos ni a vender sus empresas, durante décadas los mandatarios adoptaron mecanismos destinados a reducir cualquier apariencia de conflicto de intereses.
Los críticos de Trump consideran que el crecimiento de su patrimonio, especialmente en sectores directamente vinculados con decisiones regulatorias del Gobierno, representa un desafío para los estándares éticos tradicionales de la presidencia estadounidense.
Por su parte, la Casa Blanca insiste en que todas las decisiones del mandatario responden exclusivamente al interés público y rechaza los cuestionamientos sobre la relación entre sus negocios privados y su gestión al frente del Gobierno.

Más historias
Vladimir Putin visitó las islas Kuriles y desató un duro cruce diplomático con Japón
China y Rusia consolidan una nueva ruta comercial en el Ártico mientras crece el tránsito marítimo
Problemas para Flybondi en Brasil: ampliaron las restricciones por la cancelación masiva de vuelos