2 octubre, 2026

Caso de Lindsay Clancy: el desgarrador juicio en Estados Unidos por la muerte de sus tres hijos que divide a la opinión pública

La mujer que asfixió a sus pequeños en Massachusetts y luego intentó suicidarse enfrenta la recta final de un proceso judicial atravesado por el debate sobre la depresión posparto y la responsabilidad penal.

Un caso sin misterios policiales en cuanto a su autoría se transformó en el centro de una profunda grieta social y política en territorio norteamericano, enfrentando pedidos de cadena perpetua con reclamos de absolución por motivos de salud mental.

Los hechos ocurrieron el 24 de enero de 2023 en los suburbios de Duxbury, al sur de Boston. Aprovechando que su esposo se había dirigido a una farmacia, Lindsay Clancy bajó al sótano con sus tres hijos —Cora (5), Dawson (3) y el bebé Callan (8 meses)— y los asfixió utilizando una banda elástica de gimnasia. Posteriormente, se autolesionó el cuello y las muñecas antes de arrojarse desde el balcón de la casa. Aunque sobrevivió, quedó postrada en silla de ruedas debido a las graves lesiones sufridas.

Si bien la mecánica y la autoría de los crímenes nunca estuvieron en disputa —incluso la propia acusada le indicó a su marido dónde estaban los cuerpos al regresar—, la estrategia legal se plantó en la declaración de no culpabilidad. Mientras una parte de la sociedad exige la máxima severidad judicial con tres cadenas perpetuas consecutivas, sectores médicos y defensores sostienen que la mujer actuó bajo el influjo de una severa depresión posparto y fallas del sistema sanitario. El proceso, que transita sus alegatos finales en Plymouth, trascendió el ámbito judicial para convertirse en un símbolo de la discusión sobre la salud mental materna en el sistema legal de los Estados Unidos.

De este modo, el veredicto del jurado promete marcar un hito no solo por la condena o absolución de la acusada, sino por el impacto político y social que dejará en el debate público.