El Gobierno porteño realizó controles junto a la AGC y la Policía de la Ciudad en comercios de Balvanera y Once. Secuestraron 75 teléfonos, además de repuestos y herramientas, y detectaron equipos que figuraban con denuncias por robo. La medida se enmarca en una emergencia de 90 días para la actividad.
El Gobierno de la Ciudad llevó adelante un operativo de fiscalización en la zona de Once y Balvanera, donde fueron clausurados 10 locales y una galería comercial vinculados con la compraventa y reparación de celulares usados.
Los procedimientos estuvieron a cargo de inspectores de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) y efectivos de la Policía de la Ciudad. Según la información oficial, durante los controles se secuestraron 75 teléfonos celulares, además de herramientas y repuestos cuya procedencia no pudo ser acreditada.
Los operativos se desarrollaron en distintos puntos de la zona, entre ellos avenida Corrientes al 2100, Junín al 300, la Galería La Juanita, ubicada en avenida Pueyrredón 9, la Galería La Internacional, sobre Corrientes 2330, y la galería comercial La Recova, situada en la esquina de Azcuénaga y Pueyrredón.
La intervención se realizó luego de la puesta en marcha de nuevas disposiciones impulsadas por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, destinadas a reforzar los controles sobre los comercios que venden o reparan teléfonos celulares usados.
Celulares que figuraban como robados
Uno de los procedimientos que más llamó la atención tuvo lugar en el local 47 de la Galería La Recova. Allí se secuestraron 22 celulares, 79 módulos y herramientas utilizadas para tareas de soldadura.
De acuerdo con el reporte difundido por el Gobierno porteño, entre los teléfonos encontrados había un iPhone, un Motorola G42 y un Samsung que registraban denuncias vigentes por robo ante el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM).
Durante el procedimiento también se produjo otra situación vinculada con un equipo denunciado. Una mujer ingresó al establecimiento con la intención de solicitar la reparación de un celular y, según la información oficial, el aparato también figuraba con una denuncia por robo.
A partir de esa situación, la Justicia dispuso la imputación de la mujer y del encargado del comercio, un hombre de 44 años.
Como consecuencia del procedimiento, la galería comercial fue clausurada.
Una emergencia de 90 días para la actividad
Los controles forman parte de una medida que estableció una emergencia de 90 días corridos para las actividades de comercialización y reparación de celulares usados en toda la Ciudad de Buenos Aires.
Durante ese período, la AGC y el Ministerio de Seguridad reforzarán las tareas de fiscalización. Uno de los principales requisitos será que los comercios puedan demostrar el origen legítimo de los teléfonos, piezas y repuestos que comercializan o utilizan para reparaciones.
La normativa contempla además procedimientos extraordinarios de inspección y establece la posibilidad de clausurar aquellos establecimientos que no puedan acreditar la procedencia legal de los productos.
El objetivo es intervenir sobre un punto clave del circuito de celulares robados: no solamente el lugar donde se produce el delito, sino también los espacios donde esos equipos pueden ser revendidos, reparados o desarmados para comercializar sus partes.
Cuáles son las zonas consideradas de alta criticidad
La nueva normativa incorpora también el concepto de “Zonas de Alta Criticidad”, que serán determinadas a partir de distintos indicadores relacionados con esta actividad.
Para establecerlas se tienen en cuenta datos sobre delitos e infracciones, secuestros y recuperos de teléfonos, denuncias, investigaciones judiciales, resultados de operativos y antecedentes de incumplimientos por parte de los comercios.
Entre las primeras áreas consideradas dentro de esta categoría aparecen:
- Retiro–Microcentro
- Balvanera–Once
- Liniers–Límite Oeste
- Chacarita–Villa Crespo
La inclusión de Balvanera–Once resulta particularmente relevante debido a la concentración de comercios dedicados a la venta y reparación de celulares en esa zona.
Restricciones para abrir nuevos comercios
La emergencia también establece restricciones para el desarrollo de nuevas actividades vinculadas con celulares usados dentro de las zonas consideradas de mayor criticidad.
Mientras esté vigente la medida, se suspenderán los nuevos permisos y trámites de autorización para abrir comercios destinados a la comercialización o reparación de teléfonos usados.
La restricción también contempla las transferencias de autorizaciones existentes y las ampliaciones de rubro o superficie destinadas a este tipo de actividad.
De esta manera, el Gobierno porteño busca no solamente controlar los comercios que ya funcionan, sino también limitar la expansión de este tipo de establecimientos en los sectores donde detecta una mayor cantidad de hechos vinculados con celulares de procedencia ilícita.
La Ciudad busca cortar el circuito de comercialización
Desde el Gobierno porteño señalaron que los operativos forman parte de una política destinada a fortalecer los controles sobre el espacio público y la seguridad.
Jorge Macri sostuvo que las inspecciones apuntan a avanzar contra el circuito de comercialización de teléfonos de origen ilícito, con controles sobre los establecimientos que participan de la venta, reparación o manipulación de equipos usados.
El operativo realizado en Once representa, en ese sentido, una de las primeras intervenciones dentro del esquema de emergencia establecido para la actividad. La Ciudad anticipó que los controles continuarán durante los 90 días, con especial atención en los comercios ubicados dentro de las zonas identificadas como de mayor criticidad.

Más historias
Paro y movilización de residentes y concurrentes porteños: marchan al Ministerio de Salud
Barracas: piden explicaciones por el futuro del Polideportivo 9 de Julio ante posibles obras del subte
Inscripción Escolar 2027 en CABA: fechas, requisitos y paso a paso para solicitar una vacante