17 agosto, 2026

El Gobierno refuerza su estrategia cambiaria para mantener el dólar mayorista por debajo de los $1500

El Ministerio de Economía y el Banco Central coordinan medidas para contener la cotización y evitar que un salto cambiario impacte en la inflación. La estrategia incluye intervenciones en bonos, futuros y operaciones vinculadas al dólar, aunque implica resignar parte de la acumulación de reservas.

El Gobierno reforzó su estrategia para mantener el dólar mayorista por debajo de los $1500 y busca que ese nivel funcione como una referencia para contener la inflación. La estrategia, impulsada por el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, implica resignar parte de la compra de reservas y aumentar la presencia oficial en distintos segmentos del mercado cambiario junto con el Banco Central.

Caputo y el titular del BCRA, Santiago Bausili, intensificaron las medidas para evitar un salto del tipo de cambio que pueda alterar las expectativas y trasladarse a los precios. En un escenario internacional más desafiante, la intervención oficial se amplió mediante bonos, contratos de futuros y, esta semana, posibles ventas de divisas por parte del Tesoro.

Con el dólar mayorista en $1498 al cierre de la jornada, el Banco Central interrumpió por primera vez en 135 ruedas consecutivas sus compras de divisas. Para los operadores, la decisión evidenció un cambio en las prioridades oficiales: sostener la estabilidad cambiaria comenzó a tener mayor peso frente al objetivo de acumular reservas.

La pausa coincidió con el vencimiento de la Lelink D31L6, el mayor instrumento dólar linked del año, por un equivalente a u$s 2247 millones. La operación concentró la atención de inversores y operadores del mercado.

La estrategia oficial, sin embargo, no se limitó a la ausencia del Banco Central en el mercado oficial. Operadores detectaron un elevado volumen de operaciones en la Lelink con vencimiento en agosto y señalaron que el Tesoro habría vendido divisas en el Mercado Libre de Cambios (MLC). De confirmarse, se trataría de la primera intervención de este tipo desde octubre del año pasado.

El objetivo de sostener el ancla cambiaria

Fuentes del Ministerio de Economía justificaron la intervención al considerar que un avance desordenado del dólar mayorista por encima de los $1500 podría tener un fuerte impacto sobre las expectativas económicas.

Ese nivel no sería considerado únicamente una cifra simbólica, sino una referencia para la formación de precios de bienes importados, insumos industriales y decisiones financieras.

La prioridad del Gobierno continúa siendo contener el pass-through, es decir, evitar que una variación del tipo de cambio se traslade rápidamente a los precios, en un momento en que el Ejecutivo busca consolidar una inflación mensual inferior al 2%.

Este objetivo también explica la mayor presencia oficial en diferentes segmentos del mercado. Según un informe de LCG, “desarmar actualmente una posición en dólares para comprar instrumentos en pesos y cubrirse vendiendo futuro de dólar sigue dejando un rendimiento positivo en moneda dura”.

La consultora señaló que esa rentabilidad “viene siendo uno de los objetivos del programa económico porque habilita una mayor oferta en el mercado de cambios y también una menor demanda”.

El rol de los futuros y los instrumentos dólar linked

La estabilidad del tipo de cambio no depende únicamente de las operaciones de compra y venta en el mercado oficial. LCG advirtió que la moderación de la cotización está vinculada con una mayor participación del Banco Central en el mercado de futuros.

El informe indicó que la posición vendida del BCRA pasó de u$s 193 millones en mayo a u$s 492 millones en junio y que durante julio habría alcanzado alrededor de u$s 1490 millones.

Al mismo tiempo, el mercado registró un volumen elevado de operaciones con instrumentos dólar linked, otra de las herramientas utilizadas por el Ministerio de Economía para administrar las expectativas cambiarias sin modificar formalmente el esquema de flotación acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Portfolio Personal Inversiones (PPI) también detectó un comportamiento similar. “Los días de fixing de los instrumentos dólar linked, el BCRA suele moderar sus compras en el mercado oficial”, señaló.

Hasta el momento, las adquisiciones del Banco Central habían oscilado entre u$s 32 millones y u$s 55 millones. La ausencia total de compras registrada este martes profundizó esa dinámica.

Un escenario internacional más complejo

La estrategia cambiaria del Gobierno también enfrenta un contexto internacional menos favorable que el de semanas anteriores.

Por un lado, el aumento del precio del petróleo encarece la factura energética que Argentina debe afrontar durante el invierno. Esto incrementa la demanda de divisas para importar combustibles y gas, reduce el margen para acumular reservas y suma presión sobre el mercado cambiario.

A su vez, la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene una política monetaria restrictiva, con tasas elevadas que fortalecen al dólar a nivel internacional y reducen el atractivo de los activos de los mercados emergentes.

Un dólar global más fuerte suele generar una mayor demanda de cobertura cambiaria en economías como la argentina.

El desafío de mantener el equilibrio

La estrategia oficial apunta a sostener un equilibrio entre la estabilidad cambiaria y la acumulación de reservas.

Un dólar mayorista por debajo de los $1500 contribuye a contener la desaceleración de la inflación y mejora el rendimiento de las estrategias de carry trade, lo que puede favorecer la permanencia de capitales en pesos.

Sin embargo, mantener esa estabilidad requiere una mayor intervención en distintos mercados y convive con las restricciones propias del esquema económico.

A esto se suma la necesidad de continuar acumulando reservas y un escenario financiero internacional todavía exigente, factores que reducen el margen de maniobra del Gobierno mientras la inflación continúa como una de sus principales prioridades.