17 agosto, 2026

Estudiantes de una escuela artística porteña tomaron el establecimiento en rechazo a la reforma educativa de Jorge Macri

La medida fue adoptada por alumnos de la Escuela Superior de Educación Artística Rogelio Yrurtia, en Parque Avellaneda. Reclaman contra la eliminación de materias, la reducción de horas cátedra y los cambios en la organización escolar impulsados por el Gobierno porteño.

Estudiantes de la Escuela Superior de Educación Artística en Artes Visuales Rogelio Yrurtia, ubicada en el barrio porteño de Parque Avellaneda, resolvieron tomar el edificio escolar en rechazo a la reforma educativa impulsada por el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri.

La decisión fue tomada luego de varias jornadas de reclamos y tras considerar agotadas las instancias de diálogo con las autoridades educativas. Desde el centro de estudiantes señalaron que la medida responde a la falta de respuestas frente a los cuestionamientos al programa BA Aprende, que busca implementar modificaciones en el nivel secundario porteño.

La toma se suma a otras expresiones de rechazo protagonizadas por estudiantes de instituciones de la Ciudad. Entre ellas, se encuentra la protesta realizada por el Centro de Estudiantes de la Escuela de Lenguas Vivas Sofía Esther Broquen de Spangenberg, conocida como “El Lengüitas”, donde alumnos realizaron un pernocte en el establecimiento para manifestarse contra la reforma denominada Secundaria Aprende.

“Nos encontramos bajo toma por votación de la mayoría del estudiantado. Esta no es la única instancia de lucha que tuvimos contra la reforma BA Aprende, sino una medida que venimos evaluando hace mucho tiempo porque se agotaron las instancias de diálogo”, explicó Toby, estudiante de quinto año de la Escuela Rogelio Yrurtia e integrante del Centro de Estudiantes.

Reclamos por cambios en las materias y pérdida de horas de clase

Uno de los principales cuestionamientos de los estudiantes está relacionado con la reorganización de contenidos que plantea la reforma educativa. Según sostienen, el nuevo esquema implicaría la desaparición de materias específicas como Geografía, Historia, Biología, Física, Química y Formación Ética y Ciudadana, que pasarían a integrarse en espacios denominados “laboratorios” o áreas de trabajo interdisciplinarias.

Desde el Gobierno porteño argumentan que los cambios buscan adaptar las clases a los nuevos modos de aprendizaje y que los estudiantes tienen dificultades para sostener la atención durante períodos prolongados en una misma asignatura.

Sin embargo, los alumnos cuestionan que la modificación reduzca la cantidad de contenidos y horas de cursada. “Nos cortan contenidos de Historia, Ética y Geografía. Los agrupan y volvemos a tener algo similar a Ciencias Sociales y Ciencias Naturales. Además, despiden docentes y quienes pierden sus cargos, aunque permanezcan en la escuela, pasan a cumplir otras funciones”, expresó el referente estudiantil.

Los estudiantes también denunciaron modificaciones en los roles dentro de las escuelas y afirmaron que el cargo de preceptor podría dejar de existir como actualmente funciona.

Según los reclamos, en algunos establecimientos la reducción de horas generó una importante disminución del plantel docente. Como ejemplo mencionaron el caso de la Escuela Técnica N° 34 Ing. Enrique Hermitte, perteneciente al distrito 9, donde indicaron que de un grupo de diez docentes que dictaban una materia en los tres turnos, ocho habrían perdido sus cargos y solo dos continuarían al frente de la asignatura.

Protestas previas y falta de respuestas

Los alumnos de la Rogelio Yrurtia aseguraron que antes de llegar a la toma realizaron distintas acciones para visibilizar su reclamo, entre ellas semaforazos, sentadas, cartelazos, ruidazos y abrazos simbólicos a la institución.

También señalaron que participaron de reuniones en la Legislatura porteña junto a familias de estudiantes para plantear sus cuestionamientos a la reforma educativa. Sin embargo, denunciaron que no recibieron respuestas satisfactorias por parte de las autoridades.

“Venimos hace muchos meses haciendo distintas actividades. Incluso fuimos a hablar a la Legislatura porteña y las familias fueron a denunciar lo que querían hacer en nuestra escuela con la reforma educativa de Jorge Macri. Aun así, la supervisora Estela Maris Pena dice que no nos puede escuchar”, sostuvo el estudiante.

Cuestionamientos por los cambios en la ESI

Otro de los puntos señalados por los estudiantes está relacionado con la modificación del enfoque de la Educación Sexual Integral (ESI) dentro de la reforma.

Según expresaron, el nuevo esquema reemplazaría la ESI actual por una propuesta de educación socioemocional, lo que consideran una pérdida del enfoque integral que incorpora dimensiones psicológicas, biológicas y sociales.

“Nos van a sacar la ESI y la van a reemplazar por educación socioemocional. Ya tuvimos talleres de ese tipo y vemos cómo empiezan a transmitirles a los chicos que los problemas los puede resolver cada uno por sí solo”, afirmó Toby.

Reclamos en distintos niveles educativos

Los estudiantes también vincularon la situación con otras medidas implementadas por el Gobierno porteño en distintos niveles del sistema educativo, desde jardines maternales hasta instituciones de educación superior.

Uno de los conflictos recientes ocurrió en el Instituto Superior de Tiempo Libre y Recreación, donde docentes y estudiantes realizaron una movilización hacia el Ministerio de Educación porteño para rechazar el cierre de la mitad de las comisiones y advertir por el posible despido de 25 trabajadores.

Los principales puntos cuestionados por los estudiantes

Entre los aspectos de la reforma que generan rechazo, los estudiantes enumeraron:

  • Falta de acompañamiento institucional y socioemocional por parte de espacios como el Departamento de Orientación Escolar (DOE) y el Proyecto de Acompañamiento Tutorial (PAT).
  • Nuevas modalidades de aprendizaje basadas en guías de trabajo que, según los alumnos, fomentan una supuesta autonomía académica sin suficiente acompañamiento docente.
  • La creación de “laboratorios” donde distintas materias compartirían un eje común, una metodología que los estudiantes consideran difícil de aplicar por la falta de relación entre algunos contenidos y la ausencia de tiempo para planificar.
  • El sistema de “notas colegiadas”, donde materias integradas dentro de un mismo laboratorio tendrían una única calificación, algo que los alumnos consideran injusto y complejo para evaluar los aprendizajes.

La comunidad educativa continúa reclamando modificaciones al proyecto mientras el Gobierno porteño avanza con la implementación de los cambios previstos en la reforma educativa.