Pullaro y el PRO de Santa Fe sostienen que la salida del jefe de Gabinete debe ser una decisión de Javier Milei y no producto de una moción parlamentaria.
Maximiliano Pullaro y el sector de legisladores de Provincias Unidas cercano al gobernador santafesino endurecieron sus cuestionamientos hacia Manuel Adorni, aunque dejaron en claro que no respaldarán una eventual moción de censura en el Congreso. La estrategia apunta a que el costo político recaiga sobre Javier Milei y evitar que el exvocero pueda presentarse como víctima de la oposición.
La Libertad Avanza no logró reunir quórum este martes, por lo que el tratamiento del tema quedó postergado para la próxima semana en comisiones. En ese contexto, la situación de Adorni volvió a ocupar un lugar central en el Congreso y quedaron expuestas las distintas posiciones dentro de los espacios no peronistas, especialmente en Provincias Unidas.
Cuestionamientos firmes, pero sin apoyo a una moción de censura
Dentro del bloque existen posturas diferentes sobre cómo actuar. Mientras algunos diputados, como Esteban Paulón, impulsan una moción de censura, otros sectores decidieron no acompañarla.
El PRO de Santa Fe, representado en Provincias Unidas por Gisela Scaglia y José Núñez, no respaldará esa iniciativa. A esa posición se suman el diputado rionegrino José Capozzi y otros dirigentes vinculados a la provincia de Córdoba.
Pese a ello, las distintas voces del espacio coinciden en que la continuidad del jefe de Gabinete resulta difícil de sostener. El propio Pullaro fijó su postura luego de participar del acto por el Día de la Bandera en Rosario. «Si Adorni fuera funcionario mío no estaría desde hace rato en su cargo», afirmó este lunes al ser consultado sobre el tema.
Esa declaración se sumó a otros pronunciamientos de dirigentes cercanos al mandatario santafesino. Días atrás, Gisela Scaglia había manifestado que el lugar del exvocero «ya no es la casa», en referencia a que debería responder ante la Justicia.
La preocupación por una posible victimización
A pesar de la dureza de las críticas, ese posicionamiento no se traducirá en apoyo parlamentario para desplazar a Adorni. Según reconstruyó Letra P a partir de distintas fuentes, el razonamiento predominante es que debería ser el propio presidente Javier Milei quien tome la decisión de apartarlo del cargo.
La explicación es que, si la salida se produce mediante una decisión del Congreso, Adorni podría victimizarse políticamente.
Entre los aliados del oficialismo sostienen que una eventual censura impulsada por sectores opositores podría terminar fortaleciéndolo en lugar de debilitarlo, especialmente si la iniciativa es encabezada por el peronismo.
Según esa lectura, una sanción promovida por el PJ permitiría que el funcionario se presente como víctima de una persecución política y recupere parte del respaldo perdido tras el escándalo. Por ese motivo, incluso quienes consideran que debería dejar el cargo entienden que la decisión debe surgir del Poder Ejecutivo y no del Congreso.
En ese marco, una figura del espacio sostuvo que la estrategia del oficialismo sería sostener a Adorni mientras se producen cambios en otras áreas, como ocurrió recientemente con la salida de Javier Lanari de la Secretaría de Comunicación.
Al mismo tiempo, algunas voces consideran conveniente que la situación continúe abierta. Según esa mirada, el Gobierno seguiría desgastándose políticamente, algo que podría beneficiar a sectores que ya analizan alternativas nacionales de cara a 2027.
Otros dirigentes, en cambio, entienden que la postura moderada adoptada desde Santa Fe también puede convertirse en una herramienta de negociación con la Casa Rosada, en momentos en que Milei dio señales hacia las provincias con el adelanto de fondos de coparticipación que podría alcanzar los 400 mil millones de pesos para Santa Fe.
Diferencias internas dentro de Provincias Unidas
Las distintas posiciones también generan interrogantes sobre la convivencia dentro de Provincias Unidas. Sin embargo, desde el espacio aseguran que las diferencias ya eran esperables desde su conformación.
Hace un mes, el bloque registró la salida de los dos diputados vinculados a Elisa Carrió, quienes se alejaron por la negativa de los legisladores cercanos a los gobernadores a impulsar la interpelación de Adorni.
Pese a ese antecedente, en el espacio descartan nuevas rupturas y sostienen que la convivencia entre sectores con distintas miradas continúa siendo posible. Como ejemplo mencionan el caso de Esteban Paulón, uno de los impulsores de la moción de censura, cuya postura consideran legítima dentro del bloque sin intención de condicionarla.

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