30 junio, 2026

El desempleo en CABA fue del 7,9% en el primer trimestre de 2026 y aumentan los trabajos de baja carga horaria

La desocupación se mantuvo estable en la Ciudad gracias al crecimiento de la actividad y el empleo, aunque el informe advierte un incremento de la subocupación, las changas y las diferencias por género y zonas.

La tasa de desocupación en la Ciudad de Buenos Aires se ubicó en el 7,9% de la población económicamente activa (PEA) durante el primer trimestre de 2026, sin mostrar variaciones significativas respecto del mismo período del año pasado, según datos difundidos por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA).

El informe oficial señala que la estabilidad del desempleo responde al crecimiento simultáneo de la actividad económica y del empleo. En ese sentido, la tasa de actividad alcanzó el 64,1%, mientras que la tasa de empleo llegó al 59,0%, ambas con incrementos en comparación con el primer trimestre de 2025.

En valores absolutos, la Ciudad registra 1.592.000 personas ocupadas, 136.500 desocupadas y una población económicamente inactiva de 2.696.000 habitantes.

Crece el empleo, pero persisten las desigualdades

El relevamiento evidencia diferencias entre hombres y mujeres. La desocupación afecta al 8,7% de las mujeres y al 7,1% de los varones. Además, la subocupación también presenta una mayor incidencia en la población femenina, mientras que la tasa general de subocupación alcanzó el 9,0%.

En conjunto, el 13,5% de la población económicamente activa ejerce presión sobre el mercado laboral, ya sea porque está desocupada, subocupada o busca trabajar una mayor cantidad de horas.

Predomina el empleo asalariado

El 74,1% de las personas ocupadas trabaja en relación de dependencia, una proporción que se mantiene sin cambios respecto del año anterior. No obstante, el informe advierte un deterioro en la calidad del empleo: el 27,3% de los asalariados no realiza aportes jubilatorios, lo que representa casi tres de cada diez trabajadores.

Por otro lado, el 72,7% cuenta con cobertura previsional, aunque ese indicador retrocedió cerca de dos puntos porcentuales en comparación con el año pasado.

En cuanto al trabajo independiente, representa el 22% del total de ocupados. Dentro de ese grupo, el 67,3% se encuentra registrado y realiza sus aportes de manera regular, mientras que el resto presenta distintos niveles de informalidad.

Aumentan los empleos de menor carga horaria

Uno de los datos más destacados del informe es el crecimiento de los puestos de trabajo con menor cantidad de horas semanales. El 30,6% de las personas ocupadas trabaja menos de 35 horas por semana, con un incremento interanual del 17,3%.

Dentro de ese segmento, el 9,7% realiza changas o tareas marginales que no superan las 16 horas semanales.

En tanto, el 23,9% trabaja más de 45 horas por semana, mientras que el grupo más numeroso, equivalente al 45,5%, cumple jornadas de entre 35 y 45 horas.

El informe también indica que el 13% de las personas ocupadas posee más de un empleo y dedica, en promedio, 47,7 horas semanales al conjunto de sus actividades laborales.

El sector servicios continúa liderando el empleo

La estructura del mercado laboral porteño sigue concentrándose en el sector servicios, que reúne el 74,4% de los puestos de trabajo.

Le siguen el comercio, que alcanza el 19,5% si se incluyen hoteles y restaurantes, y luego la industria junto con la construcción, que representan en conjunto el 11,9% del empleo.

Diferencias entre las distintas zonas de la Ciudad

El estudio también marca brechas territoriales. Las zonas Norte y Centro exhiben mejores indicadores laborales que el Sur de la Ciudad.

Mientras la tasa de empleo llega al 63,4% en el Norte, en la zona Sur desciende al 54,8%. A su vez, la desocupación alcanza allí el 10,8%, superando el promedio general registrado para toda la Ciudad.

Un crecimiento moderado con señales de precarización

El informe concluye que tanto la población económicamente activa como la cantidad de personas ocupadas aumentaron alrededor del 2,7% interanual. Sin embargo, ese crecimiento convive con señales de precarización laboral y un incremento de los empleos de menor carga horaria, un escenario que plantea nuevos desafíos respecto de la calidad del trabajo en la Ciudad de Buenos Aires.