30 junio, 2026

Rafael Grossi afirmó que las instalaciones nucleares iraníes serán inspeccionadas en el marco del acuerdo con Estados Unidos

El director general del OIEA señaló que las inspecciones se realizarán bajo los términos del entendimiento alcanzado entre Irán y Estados Unidos.

Desde Teherán, sin embargo, negaron que existan conversaciones detalladas sobre el acceso a las instalaciones.

El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, aseguró que se llevarán adelante inspecciones en instalaciones nucleares iraníes como parte del acuerdo preliminar alcanzado entre Irán y Estados Unidos para avanzar hacia una etapa de distensión. No obstante, autoridades iraníes negaron que existan negociaciones concretas sobre el acceso de los inspectores a determinados complejos.

«Las inspecciones se llevarán a cabo. Pronto definiremos las modalidades: fechas, procedimientos y lugares», declaró Grossi durante una conferencia de prensa en Japón. El funcionario argentino explicó que uno de los puntos establecidos en el acuerdo firmado la semana pasada contempla de manera explícita que la dilución del uranio altamente enriquecido de Irán se realice bajo supervisión del OIEA.

Las declaraciones del titular del organismo de control nuclear de la ONU se produjeron mientras el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, desarrolla una gira por los países del Golfo Pérsico para analizar los alcances del entendimiento. Durante la jornada se reunió con el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, y tenía previsto continuar su recorrido por Kuwait y Baréin.

El acuerdo inicial también contempla que Irán permita nuevamente la circulación de embarcaciones por el estrecho de Ormuz, mientras que Washington avanzaría con el levantamiento del bloqueo naval sobre puertos iraníes. En este contexto, el precio internacional del petróleo Brent cayó este miércoles por debajo de los 75 dólares por barril por primera vez desde el inicio del conflicto bélico.

Por otra parte, la ONU informó que algunas embarcaciones ya atravesaron el estrecho de Ormuz dentro de un operativo destinado a evacuar a miles de marineros que permanecían varados a raíz de la guerra.

En los últimos días surgieron diferencias entre Washington y Teherán respecto al alcance de las inspecciones nucleares. El lunes, tras reuniones realizadas en Suiza con representantes iraníes, el vicepresidente estadounidense JD Vance sostuvo que Irán había aceptado permitir el regreso de los inspectores del OIEA.

Sin embargo, al día siguiente, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní rechazó esa versión y aseguró que no existieron conversaciones detalladas sobre el tema. Además, indicó que Irán no prevé autorizar el acceso de los inspectores a las instalaciones que fueron atacadas por Estados Unidos durante la guerra de 12 días con Israel en junio de 2025.

Grossi reiteró que las inspecciones se desarrollarán en coordinación con el gobierno iraní. No obstante, el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, pareció desestimar esas afirmaciones al señalar, a través de una publicación en la red social X, que el acceso a las instalaciones dañadas únicamente podría discutirse dentro de un acuerdo definitivo que contemple el levantamiento total de las sanciones impuestas al país.

En un informe reciente, el OIEA indicó que sus inspectores pudieron visitar a comienzos de este mes la central nuclear de Bushehr, aunque todavía no recibieron autorización para ingresar a los complejos más sensibles que fueron alcanzados por los bombardeos realizados en junio pasado.

Mientras tanto, desde Irán calificaron el entendimiento alcanzado con Estados Unidos como una muestra de debilidad de Washington. Funcionarios iraníes realizaron estas declaraciones en paralelo a la gira regional de Marco Rubio, que busca transmitir tranquilidad a los aliados estadounidenses en el Golfo Pérsico tras la firma del memorando de entendimiento entre ambas partes.

El jefe del equipo negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, sostuvo durante una conferencia en Bakú, Azerbaiyán, que el acuerdo representa una «declaración de derrota de Estados Unidos». Según afirmó, el memorándum firmado no fue consecuencia de presiones externas ni de actos de coerción, sino del resultado de la resistencia y determinación del pueblo iraní.

Qalibaf agregó que, por esa razón, el entendimiento alcanzado adquirió el significado de una derrota para Washington. De todos modos, el presidente del Parlamento iraní también manifestó que su país no visualiza el futuro de la región a través de la confrontación, sino mediante la cooperación y la interacción con las naciones vecinas.