El empresario volvió a quedar en el centro de la escena tras ser considerado el primer billonario de la historia y por su creciente influencia en la política estadounidense.
En 1999, Elon Musk protagonizó una entrevista televisiva en la que relató el cambio que había experimentado en su vida. “Hace 3 años me lavaba en unos baños públicos. Ahora tengo mi primer coche de 3 millones de dólares”, afirmó entonces, en una declaración que marcó uno de los primeros momentos de exposición pública de quien con el tiempo se convertiría en una de las figuras más influyentes y controvertidas del mundo.
A lo largo de los años, la imagen de Musk quedó asociada a la innovación tecnológica, los negocios, la política y una fortuna que no dejó de crecer. Actualmente es considerado el multimillonario más rico del planeta, de acuerdo con el índice elaborado por Bloomberg.
Tras la salida a bolsa de SpaceX este viernes, el empresario pasó a ser señalado como el primer billonario de la historia. La denominación responde a que el valor de las acciones que posee en sus distintas compañías habría superado el billón de dólares.
Musk es propietario de empresas como Tesla, SpaceX y la red social X, compañías que fueron fundamentales en la construcción de su patrimonio. Sin embargo, su crecimiento económico no ocurrió de manera repentina ni surgió de la noche a la mañana.
Su trayectoria empresarial tampoco responde al relato tradicional que suele acompañar a algunas compañías tecnológicas sobre emprendimientos nacidos en un garaje. Con el paso de los años, el empresario consolidó una posición de liderazgo en distintos sectores vinculados a la innovación y la tecnología.
Además de su influencia en el mundo de los negocios, Musk amplió su protagonismo en la política estadounidense. Durante 2024 participó activamente en la campaña presidencial de Donald Trump, brindando apoyo económico y político al entonces candidato republicano.
Esa cercanía derivó posteriormente en su incorporación al gobierno de Estados Unidos como responsable del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), un organismo creado en 2025 con el objetivo de impulsar una reducción del gasto público.
No obstante, la relación entre ambos se deterioró meses después. Musk abandonó su cargo y comenzó a cuestionar públicamente tanto a Trump como a su proyecto presupuestario.
Las diferencias derivaron en un intercambio de acusaciones que captó la atención política y mediática en Estados Unidos. El episodio fue definido por el corresponsal de la BBC Anthony Zurcher como un enfrentamiento entre “la persona más rica del mundo y el político más poderoso del planeta”.
Con una trayectoria marcada por el crecimiento empresarial, la innovación tecnológica y las controversias públicas, Musk continúa siendo una de las figuras más observadas a nivel global.

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