2 octubre, 2026

Detuvieron al fletero acusado de participar en el crimen y mutilación de un barrabrava en Mataderos

Mariano Horacio Quiroga fue arrestado por la Policía Federal al salir de un parador para personas en situación de calle en Constitución. Estaba acusado de participar en el crimen de Sebastián Balbuena González, quien fue asesinado y mutilado en Mataderos y cuyo cuerpo apareció días después dentro de un tacho en La Tablada.

La División Homicidios de la Policía Federal detuvo el jueves 10 de septiembre a Mariano Horacio Quiroga, quien era buscado por la Justicia en el marco de una investigación por el homicidio de Sebastián Balbuena González, alias “El Uruguayo”, un barrabrava de un club del Ascenso asesinado en abril de 2025.

Quiroga fue arrestado cuando salía de un parador para personas en situación de calle ubicado en la zona de Constitución. Sobre él pesaba un pedido del Tribunal Oral N.º 29, que lo requería para llevarlo a juicio por su presunta participación en el crimen.

La víctima había sido baleada y sometida a graves mutilaciones el 19 de abril de 2025, en un inmueble utilizado como aguantadero de la calle Guaminí, en Mataderos. Tres días después, sus restos, que ya se encontraban en estado de putrefacción, fueron encontrados dentro de un tacho azul utilizado habitualmente para transportar productos químicos, a la vera de un paso a nivel en La Tablada, partido de La Matanza.

Con la detención de Quiroga, la investigación sumó al último de los sospechosos identificados hasta el momento. Otros seis acusados habían sido detenidos durante el año anterior.

El rol que le atribuye la fiscalía

La investigación fue llevada adelante por el fiscal Diego Rulli, de la UFI de Homicidios de La Matanza. De acuerdo con la acusación, Quiroga habría participado del crimen, aunque no se le atribuye haber realizado las mutilaciones sobre el cuerpo de la víctima.

Su presunta intervención habría sido posterior y vinculada con el traslado del cadáver. Según la imputación, trabajaba para una empresa de transportes y habría sido quien condujo la Ford Transit utilizada para llevar los restos hasta La Tablada.

La camioneta pudo ser identificada con facilidad porque el nombre de la empresa, radicada en Ciudadela, estaba impreso en su carrocería.

En la causa también declararon dos personas que aportaron información sobre el traslado. Una de ellas fue Gonzalo Sánchez Dimarco, alias “El Mexicano”, quien reconoció el hecho. La otra fue el jefe de Quiroga en la empresa de transporte, quien aseguró que había sido él quien le asignó el viaje al ahora detenido.

El propio Quiroga había declarado al comienzo de la investigación, cuando todavía no estaba detenido. En aquella oportunidad sostuvo que cuatro hombres habían cargado el tacho azul en la calle Guaminí para trasladarlo hasta La Tablada y luego regresar a Mataderos.

El recorrido informado por el acusado fue posteriormente corroborado por la empresa encargada del rastreo satelital de la camioneta.

A partir de los elementos reunidos durante la investigación, la Justicia ordenó posteriormente su captura.

La imputación que pesa sobre Quiroga es por encubrimiento agravado, al tratarse de un hecho precedente considerado especialmente grave, según la definición realizada por el fiscal Rulli.

Quiénes están acusados por el crimen

Quiroga se sumó a un grupo de sospechosos que ya se encontraban detenidos por el homicidio de “El Uruguayo”.

Entre ellos están Cristian Javier Fernández, alias “Pucho de Liniers”; Kevin Nahuel Andrada, sobrino de Fernández; Rodrigo Nicolás Hildt; Micaela Cuellas, alias “La Pochi”; y Gonzalo Sánchez Dimarco, alias “El Mexicano”.

La UFI de Homicidios de La Matanza solicitó para los acusados la prisión preventiva y planteó la incompetencia de la Justicia de esa jurisdicción, debido a que el crimen ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires. La intención es que el expediente sea tomado por la Justicia porteña.

Según la hipótesis fiscal, el ataque contra Balbuena González estuvo relacionado con una acusación realizada por “La Pochi”, quien habría señalado a la víctima por un presunto abuso sexual.

Para el fiscal Rulli, el ataque implicó un sufrimiento deliberado y particularmente cruel para la víctima. La acusación sostiene que “El Uruguayo” fue atacado mientras dormía y que los agresores incrementaron de manera deliberada el daño que sufrió antes de morir.

Cómo fue el ataque contra “El Uruguayo”

Los resultados de la autopsia permitieron reconstruir parte de la violencia ejercida contra Balbuena González.

Según el informe incorporado a la causa, mientras todavía estaba con vida le amputaron dos dedos de la mano derecha. Posteriormente recibió un disparo en la cabeza con una pistola calibre .22.

El ataque continuó con una serie de golpes propinados con un palo o un caño. Las lesiones provocaron una fractura nasal y del maxilar inferior, además de una fractura con hundimiento del cráneo en la zona frontoparietal izquierda.

El daño neurológico provocado por esas lesiones fue severo y terminó causando la muerte de la víctima.

Después del fallecimiento, los agresores le cortaron el pene y la mano izquierda, según los elementos reunidos durante la investigación.

Días más tarde, el cuerpo fue trasladado desde el lugar donde se produjo el crimen hasta La Tablada. De acuerdo con la acusación, en esa tarea habrían intervenido “Pucho”, su sobrino Kevin Andrada y “El Mexicano” Dimarco.

Los restos fueron colocados dentro de bolsas de corralón y la cabeza fue cubierta con un trapo antes de introducir el cuerpo en el tacho azul.

El traslado se realizó en la Ford Transit perteneciente a una empresa de transporte. La identificación del vehículo resultó posible porque la firma a la que pertenecía estaba claramente identificada en la carrocería.

El hallazgo del tacho a la vera de un paso a nivel de La Tablada permitió avanzar sobre la reconstrucción del traslado y vincular la camioneta con el recorrido realizado.

La detención de Quiroga completa, hasta el momento, la lista de personas señaladas por la investigación en relación con el traslado y el crimen de Sebastián Balbuena González, mientras la causa continúa bajo análisis judicial.