2 octubre, 2026

Tres de cada diez empresas monitorean las redes de sus empleados: qué buscan

Un estudio reveló que la actividad en redes sociales puede influir en la reputación profesional y hasta generar consecuencias laborales. Los especialistas detallaron qué contenidos observan los empleadores.

Las redes sociales se convirtieron en una extensión de la vida cotidiana y también pueden tener impacto en el ámbito laboral. Publicaciones, comentarios y fotografías forman parte de una huella digital que puede ser observada por reclutadores y empresas al momento de evaluar a una persona.

Un estudio realizado por Bumeran entre 3.503 trabajadores y especialistas en Recursos Humanos de Argentina, Chile, Ecuador, Panamá y Perú analizó la relación entre las redes sociales y la vida profesional.

Según el relevamiento, el 46% de los trabajadores consultados experimentó o presenció algún caso en el que una publicación en redes tuvo consecuencias negativas para una carrera laboral. Argentina se ubicó en segundo lugar entre los países relevados, con el 46%, detrás de Chile, que alcanzó el 50%.

Qué consecuencias pueden tener las publicaciones

Entre quienes identificaron consecuencias negativas, la principal fue el daño a la reputación, la pérdida de confianza o credibilidad, señalado por el 61%.

Además, un 28% mencionó la pérdida de oportunidades de ascenso y otro 28% indicó que el episodio terminó con la pérdida del empleo. En menor proporción, un 9% señaló un cambio de rubro laboral y un 5% mencionó la pérdida de clientes o potenciales clientes.

Los especialistas consultados remarcaron que las redes sociales pasaron a formar parte de la imagen pública de las personas y que, en determinados procesos de selección, los perfiles que permanecen públicos pueden ser revisados por los reclutadores.

Qué miran los reclutadores

De acuerdo con el estudio, el 34% de los reclutadores tiene en cuenta los perfiles sociales de los candidatos durante los procesos de selección.

Entre los motivos aparecen conocer aspectos de la personalidad y los intereses de los postulantes, detectar posibles conductas controversiales, evaluar su reputación online y profesionalismo y comprobar que la información presentada durante el proceso de selección sea consistente.

La recomendación de los especialistas no apunta necesariamente a transformar una cuenta personal en un currículum, sino a considerar que aquello que se publica de manera abierta puede influir en la percepción profesional.

El 30% de los especialistas monitorea las redes de empleados

El relevamiento también consultó a especialistas en Recursos Humanos sobre el seguimiento de las redes sociales de quienes trabajan en sus organizaciones.

El 30% reconoció que monitorea las redes sociales de los empleados. Dentro de ese grupo, el 54% afirmó revisar las redes de toda la organización, mientras que el 21% lo hace sobre personas puntuales, como voceros o representantes. El 25% restante indicó que concentra la revisión en personas que ocupan cargos directivos.

Al mismo tiempo, el 75% de los trabajadores consultados aseguró que su organización no cuenta con políticas específicas sobre el uso de redes sociales personales.

Qué contenidos pueden afectar la reputación profesional

Los especialistas recomiendan prestar especial atención a las publicaciones que puedan generar una contradicción entre la imagen profesional y la actividad pública de una persona.

Entre los contenidos que pueden generar inconvenientes aparecen las quejas constantes sobre empleos anteriores, jefes o compañeros, las expresiones agresivas sobre temas sensibles y la exposición de conflictos personales o laborales.

También aconsejan evitar la difusión de información confidencial y respetar la privacidad de compañeros, clientes y proveedores. Revisar las configuraciones de privacidad y diferenciar las opiniones personales de las comunicaciones institucionales son otras de las recomendaciones.

Las redes también pueden generar oportunidades

La presencia digital no necesariamente representa un riesgo. Los especialistas señalan que las redes también pueden servir para construir una identidad profesional y ampliar oportunidades laborales o comerciales.

La clave, según los expertos, está en mantener cierta coherencia entre lo que una persona muestra en internet, lo que comunica profesionalmente y su comportamiento en el ámbito laboral.

En un contexto donde las redes sociales forman parte de la primera impresión que puede tener un reclutador, cliente o potencial socio, la huella digital se convirtió en un elemento más a considerar dentro de la construcción de una reputación profesional.