17 agosto, 2026

Vladimir Putin visitó las islas Kuriles y desató un duro cruce diplomático con Japón

El presidente ruso viajó a la isla de Iturup, un territorio disputado entre Moscú y Tokio desde el final de la Segunda Guerra Mundial, provocando una enérgica protesta de la diplomacia japonesa.

Un nuevo foco de tensión geopolítica se encendió en el Pacífico Norte tras un desplazamiento de alto impacto político. El mandatario ruso Vladimir Putin realizó un viaje a las islas Kuriles del Sur, conocidas en Japón como los Territorios del Norte, provocando la inmediata reacción del gobierno japonés, que calificó el hecho como una provocación inadmisible.

Durante su recorrido por la isla de Iturup, el líder del Kremlin visitó una escuela, recorrió una planta procesadora de pescado y elogió de manera distendida el lugar. Esta maniobra representa la primera visita de un presidente ruso al archipiélago desde 2010, cuando había asistido Dmitri Medvédev. Desde Tokio, la primera ministra Sanae Takaichi declaró que el viaje «hiere los sentimientos del pueblo japonés y es absolutamente inaceptable», mientras que la cancillería convocó al embajador ruso Nikolái Nozdrev.

La respuesta desde Moscú no tardó en llegar a través de la portavoz María Zajárova, quien calificó las protestas japonesas como «jurídicamente infundadas» y acusó a las autoridades niponas de sostener una «política antirrusa». Las fricciones entre ambas naciones se han profundizado tras el conflicto en Ucrania, marco en el cual Japón volvió a denunciar formalmente que las islas se encuentran «ocupadas ilegalmente» por el ejército soviético desde 1945.

La visita vuelve a congelar las relaciones bilaterales entre ambas potencias del Pacífico Norte.