17 agosto, 2026

La Ciudad volvió a vibrar con la Selección: Argentina eliminó a Inglaterra y jugará otra final del Mundial

Miles de vecinos celebraron el triunfo en distintos puntos de Buenos Aires, con el Obelisco como principal escenario de los festejos. En la cancha, la Scaloneta remontó el partido y venció 2-1 a Inglaterra para meterse en la definición del Mundial 2026.

Buenos Aires volvió a teñirse de celeste y blanco. Apenas terminó el partido entre Argentina e Inglaterra, miles de vecinos salieron a las calles para celebrar una nueva clasificación de la Selección a la final de un Mundial. Como ocurrió en otras jornadas históricas, el Obelisco fue el principal punto de encuentro de una multitud que festejó hasta altas horas de la noche.

Mientras la celebración crecía en distintos barrios porteños, dentro del estadio de Atlanta el equipo de Lionel Scaloni acababa de protagonizar otra remontada inolvidable para derrotar 2-1 a Inglaterra y asegurar su lugar en la final del Mundial 2026.

El encuentro comenzó con mucha intensidad y un desarrollo muy equilibrado. Ambos seleccionados protagonizaron un primer tiempo de alta fricción, con pocas ocasiones de gol y una lucha permanente en la mitad de la cancha.

Durante los primeros 45 minutos ninguno logró imponer condiciones con claridad. Argentina buscó controlar la posesión, mientras que Inglaterra respondió con presión y orden defensivo para impedir que Lionel Messi encontrara espacios.

La historia cambió en el complemento.

A los 54 minutos, Anthony Gordon aprovechó una desatención defensiva para abrir el marcador y poner en ventaja al conjunto inglés, obligando a la Albiceleste a reaccionar.

Lejos de sentir el impacto, el campeón del mundo respondió con personalidad. Lionel Scaloni realizó modificaciones que le dieron mayor profundidad ofensiva al equipo y Argentina comenzó a empujar a Inglaterra contra su propio arco.

Jordan Pickford sostuvo durante varios minutos la diferencia con intervenciones decisivas, aunque la presión argentina fue creciendo hasta hacerse imposible de contener.

Cuando faltaban apenas cinco minutos para el final, Lionel Messi volvió a marcar diferencias. El capitán asistió a Enzo Fernández, que definió con un potente remate cruzado para establecer el empate y renovar la ilusión de los miles de hinchas argentinos presentes en el estadio.

Con el impulso anímico completamente a su favor, la Selección fue por la victoria.

Ya en tiempo de descuento, tras una jugada que incluyó un remate de Alexis Mac Allister en el palo, Messi volvió a desbordar por la derecha y envió un centro preciso que Lautaro Martínez conectó para convertir el 2-1 definitivo.

El pitazo final dio paso a una verdadera fiesta tanto en Estados Unidos como en la Argentina.

En la Ciudad de Buenos Aires, el Obelisco volvió a convertirse en el epicentro de la celebración. Familias, grupos de amigos y vecinos se acercaron para compartir el triunfo con banderas, camisetas, bombos y cánticos, mientras también se registraban festejos en distintos barrios porteños.

Dentro del campo de juego, los futbolistas argentinos se acercaron a saludar a los hinchas y durante los festejos exhibieron una bandera con la inscripción «Las Malvinas son argentinas», una imagen que rápidamente tuvo repercusión en las redes sociales.

Tras el encuentro, Emiliano «Dibu» Martínez destacó la entrega del equipo y aseguró que el plantel afrontó la semifinal con máxima intensidad. Leandro Paredes, por su parte, señaló que los jugadores conocían la importancia simbólica que tenía este partido para muchos argentinos, mientras que Lisandro Martínez resaltó el compromiso del grupo por representar al país dentro de la cancha.

La noche también dejó una nueva marca para Lionel Messi. Con las asistencias de los dos goles argentinos, el capitán se convirtió en el máximo asistidor de la historia de los Mundiales, ampliando un registro que sigue consolidando su legado en el fútbol internacional.

Ahora la expectativa ya está puesta en el próximo domingo. Argentina enfrentará a España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey con el objetivo de defender el título mundial y sumar una nueva estrella, mientras en Buenos Aires ya comenzó la cuenta regresiva para otra jornada que promete volver a movilizar a toda la ciudad.