11 mayo, 2026

Nueva ley para regularizar las construcciones que están fuera de regla en la Ciudad

El Gobierno porteño busca que los vecinos puedan blanquear obras no declaradas en sus casas, clubes o colegios mediante un régimen excepcional.

Caminar por nuestros barrios es ver cómo Buenos Aires crece constantemente, muchas veces con reformas o ampliaciones que quedaron sin declarar por trámites interminables o falta de información. Ahora, un proyecto de ley enviado a la Legislatura busca que miles de vecinos puedan poner los papeles de su casa en orden, regularizando aquellas edificaciones que hoy no respetan los códigos de urbanismo y edificación vigentes en la Ciudad.

La medida está pensada para que los hogares particulares y las instituciones de cercanía, como los clubes de barrio, los centros culturales y las escuelas, salgan de la informalidad. Para las viviendas, se propone un recargo fijo en los derechos de construcción, facilitando que el inmueble recupere su valor de mercado y pueda ser vendido o utilizado como garantía para un crédito, algo que hoy es imposible si la construcción no está registrada.

No se trata de un permiso para hacer cualquier cosa: el proyecto es muy claro al dejar afuera a las obras que pongan en riesgo la seguridad de los vecinos, que no tengan salidas de emergencia o que invadan el espacio público. El objetivo es ordenar lo que ya existe en cada cuadra, asegurando que las instalaciones eléctricas y contra incendios sean seguras para quienes viven allí y para todo el entorno.

Además del beneficio para los hogares, las entidades deportivas y sociales tendrán esquemas de pago más accesibles o incluso gratuitos. Esto es fundamental para que los espacios que usamos todos los días en la Comuna puedan tener sus planos al día y seguir funcionando con tranquilidad legal, ordenando el crecimiento de nuestros barrios de manera responsable.

Ahora la pelota está en la Legislatura, donde se debatirá esta herramienta que promete simplificar la vida de muchos porteños que hoy conviven con la irregularidad de sus techos. Habrá que estar atentos a los plazos y los planes de pago que se terminen aprobando para aprovechar esta oportunidad de normalizar la propiedad.