11 mayo, 2026

Controles reforzados en Belgrano tras el operativo de seguridad por el Superclásico

El despliegue policial en las inmediaciones del Monumental dejó once detenidos y más de quinientas actas por diversas infracciones en la Comuna 13.

Los vecinos de Belgrano y Núñez vivieron una jornada de intensos movimientos debido al dispositivo de seguridad desplegado por el encuentro entre River y Boca. La Dirección de Prevención en Eventos Masivos estableció tres anillos de control que resultaron en la demora de 72 cuidacoches que intentaban cobrar por el estacionamiento en nuestras calles, además de detectarse 40 carnets de socio adulterados y casos de reventa de entradas con valores que alcanzaron los 400 mil pesos.

En las esquinas de Avenida Del Libertador y Comodoro Rivadavia, el personal policial interceptó a personas que portaban ataúdes simbólicos y cartelería incitante, elementos que fueron secuestrados para evitar disturbios entre los simpatizantes. También se registraron decomisos de alcohol en micros y se labraron actas por el uso de pirotecnia en las zonas residenciales cercanas al estadio, una preocupación habitual para quienes viven en los edificios del corredor norte.

La seguridad ciudadana se vio afectada por el accionar de mecheros que sustrajeron cadenas de oro a los transeúntes, lo que derivó en la detención de dos jóvenes que quedaron a disposición de la Fiscalía Saavedra-Núñez. En total, nueve personas terminaron arrestadas por resistencia a la autoridad durante los ingresos, donde se rechazó a 55 individuos que tenían vigente el derecho de admisión al espectáculo deportivo.

El operativo también incluyó el secuestro de armas blancas, como cuchillos de cocina y cortaplumas, en los ingresos principales. Estas medidas buscan llevar tranquilidad a los residentes de una zona que, ante cada evento de esta magnitud, ve alterada su rutina diaria por el cierre de calles y la masiva afluencia de público que circula por las avenidas Udaondo y Figueroa Alcorta.

Las actas contravencionales y los detenidos ya se encuentran bajo la órbita de la justicia porteña, mientras el barrio recupera su ritmo habitual tras el desarme de las vallas de seguridad.