El cardenal de Montevideo estimó en un 80% la posibilidad de que el Sumo Pontífice realice una gira por la región que incluiría a Buenos Aires.
La expectativa por la llegada de León XIV a nuestras calles cobra fuerza tras las recientes declaraciones de las autoridades eclesiásticas del Río de la Plata. El cardenal Daniel Sturla confirmó que los planes para una gira por Argentina, Perú y Uruguay hacia finales de año están avanzados, lo que movilizaría una logística sin precedentes en los barrios porteños para recibir al Santo Padre en noviembre.
La noticia impacta directamente en la organización de la Ciudad, ya que una visita papal de esta magnitud suele implicar cortes de tránsito programados y un refuerzo especial de seguridad en las zonas céntricas. Según trascendió, se busca un nuevo nuncio para Argentina con experiencia en viajes pontificios, lo que indica que los preparativos formales ya están en marcha en las oficinas locales.
Aunque todavía falta la confirmación oficial, que debería llegar en mayo según los protocolos diplomáticos, la frase del Papa «nos vemos allá» renovó la ilusión de los fieles en las parroquias porteñas. El viaje depende también de los calendarios electorales de los países vecinos, un factor clave para definir la agenda definitiva del jefe de la Iglesia Católica en el Cono Sur.
En caso de concretarse, se espera que el epicentro de las actividades en Buenos Aires incluya encuentros protocolares y una misa multitudinaria. Este tipo de eventos suelen transformar el ritmo habitual de nuestras avenidas, requiriendo una coordinación especial entre el Gobierno de la Ciudad y las fuerzas de seguridad para garantizar la tranquilidad de los vecinos y peregrinos.
De confirmarse la visita el mes próximo, Buenos Aires comenzará a prepararse para un evento histórico que cambiará el paisaje urbano durante la primavera.

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