11 mayo, 2026

Alerta en los hospitales universitarios de la Ciudad: podrían cerrar en 45 días

La falta de transferencia de fondos nacionales pone en jaque la atención del Clínicas y el Roffo, afectando a miles de pacientes y vecinos.

Los centros de salud que dependen de la Universidad de Buenos Aires atraviesan una situación límite que amenaza con interrumpir sus servicios esenciales en menos de dos meses. Las autoridades de estas instituciones, que reciben a setecientos mil pacientes anualmente en nuestras comunas, denunciaron que el Gobierno nacional no envió las partidas presupuestarias correspondientes a lo que va del año, acumulando una deuda que imposibilita la compra de insumos básicos y el mantenimiento de equipos.

En una recorrida por el Hospital de Clínicas, se percibe la preocupación de quienes caminan sus pasillos. Actualmente, el centro de salud opera a la mitad de su capacidad, lo que obligó a postergar cirugías programadas y tratamientos no urgentes. Esta reducción del funcionamiento no solo afecta a quienes buscan atención médica en el barrio, sino que también impacta en los comercios y el movimiento habitual de la zona de Facultad de Medicina.

La crisis se extiende al Instituto Roffo, donde la falta de presupuesto impide reparar equipos clave para tratamientos oncológicos, derivando en el rechazo de nuevos pacientes. Por su parte, en el Instituto Lanari la situación con los proveedores es crítica debido a que los insumos médicos están dolarizados, dificultando la reposición de medicamentos esenciales que los vecinos necesitan para sus tratamientos crónicos.

A este panorama se suma la situación salarial de los profesionales y trabajadores administrativos, quienes en su gran mayoría perciben ingresos por debajo de la línea de pobreza según los datos estadísticos de la Ciudad. Muchos enfermeros y médicos están abandonando sus puestos para buscar mejores condiciones en el sector privado, lo que debilita la calidad de la atención pública que recibimos en nuestras instituciones porteñas.

El conflicto permanece abierto a la espera de una respuesta concreta sobre la transferencia de los fondos adeudados, mientras la comunidad universitaria se prepara para una nueva movilización masiva el próximo 12 de mayo.