Una estructura criminal dedicada a cometer robos bajo la modalidad de sumisión química fue completamente desmantelada por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.
Esto se logró luego de la detención de una mujer de 30 años, quien permanecía en condición de evadida de la justicia desde febrero pasado a raíz de un hecho delictivo perpetrado en agosto del año anterior. La metodología de la organización consistía en captar y seducir a hombres en establecimientos gastronómicos y nocturnos de Puerto Madero con el objetivo posterior de suministrarles fármacos y sustraer sus pertenencias.
Las tres integrantes de este grupo delictivo fijaban su residencia en la localidad bonaerense de San Justo, aunque concentraban su radio de acción y operaciones dentro del territorio de la Capital Federal.
El evento que originó la pesquisa aconteció en agosto pasado, momento en que dos hombres entablaron conversación con tres jóvenes en un local bailable del mencionado sector ribereño porteño. Tras consumir algunas cervezas en el lugar, uno de los damnificados comenzó a experimentar malestar físico. Pese a esta situación, las cinco personas se retiraron de forma conjunta utilizando un vehículo solicitado mediante una aplicación de viajes, con destino al hogar de una de las víctimas, situado en el barrio porteño de Villa Crespo.
Al arribar al inmueble, el acompañante de la víctima decidió retirarse hacia su propio domicilio, mientras que el dueño de casa permaneció en la vivienda junto a las tres mujeres. Una vez que el propietario cayó en un estado de sueño profundo inducido, las implicadas procedieron a sustraer una suma de dinero en efectivo, diversos aparatos electrónicos y múltiples elementos de valor.
Al recobrar el conocimiento, el afectado radicó la denuncia correspondiente ante la fuerza de seguridad. A partir de ese momento, los investigadores iniciaron las tareas de rastreo fundamentadas en los historiales de las plataformas de transporte, registros fílmicos de los sistemas de videovigilancia y perfiles de redes sociales. Mediante estas labores, se consiguió establecer que el centro logístico y de refugio del grupo se localizaba en el Barrio 20 de Junio, en San Justo, partido de La Matanza.
Con el cúmulo de pruebas recabadas, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 6, cuya titularidad ejerce la magistrada María Alejandra Provítola, dictó dos órdenes de allanamiento para el mes de febrero. Uno de los procedimientos se ejecutó en una vivienda del citado asentamiento, en tanto que el restante se llevó a cabo sobre la arteria Bermejo al 3400, ubicándose ambos puntos a escasa distancia entre sí.
Durante el transcurso de aquellos operativos, el personal policial efectivizó la captura de dos de las sospechosas. Asimismo, se procedió al secuestro de tres teléfonos móviles y de blísters de Clotiapina, un fármaco de efecto sedante que presumiblemente se empleaba para adormecer a los damnificados.
Luego de concretarse las primeras detenciones, el juzgado interviniente emitió una orden de captura con alcance nacional e internacional para dar con el paradero de la tercera involucrada, quien también poseía domicilio en San Justo. Las tareas investigativas de campo prosiguieron de forma continua hasta que, en días recientes, los agentes lograron interceptar a la sospechosa de 30 años mientras transitaba por la calle 8 del Barrio 20 de Junio.
En una primera instancia, la mujer fue conducida a la sede de la Comisaría La Matanza-Centro Segunda de Isidro Casanova, perteneciente a la Policía de la Provincia de Buenos Aires, institución que brindó apoyo y colaboración durante el procedimiento de detención. Posteriormente, la autoridad judicial competente ordenó el traslado definitivo de la imputada hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Más historias
Caballito: quedó habilitado el nuevo paso bajo nivel de García Lorca sobre las vías del Sarmiento
Cronograma de servicios: cómo funcionará el transporte y las guardias públicas por el feriado del Día de la Bandera
Jorge Macri destacó las leyes aprobadas por la Legislatura: «Buscan cuidar a la gente de bien»