Representantes del Ministerio de Justicia se presentaron en la sede de San Nicolás y en Puerto Madero para iniciar una auditoría de balances y contratos.
La histórica sede de la calle Viamonte, esa que todos los vecinos de San Nicolás conocemos por el movimiento constante de autos y dirigentes, fue escenario este miércoles de un operativo oficial. Veedores designados por el Ministerio de Justicia llegaron pasado el mediodía para empezar a revisar los números y los contratos de la Asociación del Fútbol Argentino, en un proceso de fiscalización que durará al menos seis meses.
El abogado Diego Coste y el contador Miguel Pappacena fueron los encargados de tocar el timbre en Viamonte 1366 cerca de las 13 horas. Sin embargo, la recorrida por nuestro barrio no fue tan sencilla: al llegar a la puerta de la AFA, se encontraron con que no había nadie para recibirlos. Ante las persianas bajas de la administración, los funcionarios tuvieron que dejar una nota formal en la puerta dejando constancia de su visita antes de seguir viaje hacia las oficinas de la Superliga en Puerto Madero.
Esta movida busca poner luz sobre los contratos millonarios y el funcionamiento interno de la entidad que maneja el fútbol. Para nosotros, los que caminamos por el centro, la sede de Viamonte siempre fue un punto de referencia, pero la AFA viene intentando mudar su domicilio legal a Pilar, en la Provincia, lo que generó una disputa sobre quién debe controlarlos. Por ahora, el Gobierno Nacional sostiene que la Inspección General de Justicia (IGJ) tiene plena facultad para auditar lo que pasa en esas oficinas porteñas.
El control también se extendió a la zona de Olga Cossettini al 700, en pleno Puerto Madero, donde funciona la Superliga. Allí los veedores solicitaron ver libros contables y registros internos. El objetivo declarado es garantizar la transparencia en una estructura que maneja fondos altísimos y que, según el Ministerio de Justicia, presentaría algunas inconsistencias administrativas que necesitan ser aclaradas.
Mientras el conflicto de competencias entre la Ciudad y la Provincia por el domicilio de la AFA sigue su curso, los vecinos veremos más seguido a estos veedores por las calles del Microcentro. Habrá que esperar para ver si esta fiscalización trae más orden a las cuentas del fútbol o si la disputa política termina trabando el acceso a la información que hoy reclama el Estado.

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