11 mayo, 2026

Veredas imposibles: el mapa de la basura que nos preocupa a todos los vecinos

Los reclamos por higiene urbana crecieron casi un 70 por ciento en el último año y hay barrios donde caminar se volvió una odisea.

Salir a dar una vuelta por el barrio ya no es lo que era. Entre enero de 2025 y el mismo mes de este año, los contactos por falta de limpieza en el sistema de atención ciudadana se dispararon, alcanzando picos que duplican las cifras anteriores. No es solo una sensación de quienes caminamos las cuadras de San Nicolás, Pompeya o Colegiales; los datos confirman que las bolsas acumuladas y los contenedores desbordados son hoy la mayor preocupación en nuestras comunas.

En zonas como San Nicolás, los pedidos de intervención crecieron un 534%, una cifra que asusta a cualquier vecino que intenta mantener su frente limpio. La situación se repite en barrios como Agronomía y Parque Chas, donde el olor y los líquidos en las veredas complican el día a día. Muchos sentimos que, aunque uno trate de cumplir con los horarios, el servicio de recolección no está a la altura de lo que pagamos.

Desde el Gobierno de la Ciudad reconocen que la prestación de las empresas es deficiente. Admiten que hay fallas en el lavado de los contenedores y que muchas veces se recolecta lo de adentro pero se deja lo que cae alrededor, generando esos basurales improvisados que tanto nos molestan al llegar a casa. Además, recalcan que el compromiso de sacar la basura de 19 a 21 es clave para que el sistema no colapse.

Mientras las autoridades prometen controles más estrictos y operativos nocturnos, la realidad en la calle sigue siendo difícil. En Pompeya, por ejemplo, los vecinos conviven con unidades rotas y una sensación de olvido que duele. La higiene urbana hoy representa el 35% de todos los trámites iniciados por los porteños, dejando muy atrás a cualquier otro problema de infraestructura o tránsito.

El desafío de tener una ciudad limpia parece estar lejos de resolverse. Por ahora, nos toca seguir reclamando por cada contenedor tapado y cumplir con nuestra parte, esperando que las soluciones lleguen pronto a cada esquina de nuestro querido barrio.